<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://anarquismo.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Un espacio para la difusi&#xF3;n de la Teor&#xED;a Revolucionaria Anarquista.</title><description>Este espacio es elaborado por el Comit&#xE9; de Prensa y Difusi&#xF3;n de la Alianza de los Comunistas Libertarios. El mismo intenta ser un medio para la difusi&#xF3;n de las tesis anarquistas, que no entendemos como mera elaboraci&#xF3;n intelectual, sino como la sistematizaci&#xF3;n teorica de la lucha y el accionar revolucionario del proletariado. Escr&#xED;benos: solidaridadproletaria@gmail.com</description><link>https://anarquismo.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Ante una nueva conmemoraci&#xF3;n del D&#xED;a Internacional de los Trabajadores: &#xA1;La mejor manera de recordar es luchando!</title><link>https://anarquismo.blogia.com/2007/042701-ante-una-nueva-conmemoracion-del-dia-internacional-de-los-trabajadores-la-mejor-manera-de-recordar-es-luchando-.php</link><guid isPermaLink="true">https://anarquismo.blogia.com/2007/042701-ante-una-nueva-conmemoracion-del-dia-internacional-de-los-trabajadores-la-mejor-manera-de-recordar-es-luchando-.php</guid><description><![CDATA[&nbsp;<strong>&iexcl;Por la Solidaridad de Clase de todos los Explotados!</strong> <p>En este 2007, y con la reci&eacute;n iniciada administraci&oacute;n al frente del Estado mexicano de Felipe Calder&oacute;n, la clase obrera, y en general toda la clase trabajadora del pa&iacute;s, se ve <em>gravemente</em> amenazada de seguir siendo a&uacute;n m&aacute;s vapuleada y&nbsp; sometida a trav&eacute;s de las pol&iacute;ticas emprendidas por &eacute;ste gobierno, que no es m&aacute;s que el agente pol&iacute;tico de los empresarios y banqueros nacionales e internacionales, que buscan seguir incrementando sus ganancias, siempre a cuestas del trabajo de nuestra clase, la clase proletaria. </p><p><strong><em>La reforma a la ley federal de trabajo</em></strong>, que pr&aacute;cticamente eliminar&aacute; todos los derechos del trabajador ante la empresa, as&iacute; como <strong><em>la reforma fiscal</em></strong>, que impondr&aacute; el impuesto a alimentos y medicinas, son s&oacute;lo ejemplos del panorama que est&aacute; por afrontar la clase trabajadora, todo esto sumado a la militarizaci&oacute;n del pa&iacute;s, que realmente tiene por finalidad preparar la represi&oacute;n ante las luchas que pueda emprender el pueblo pobre. &nbsp;Este oscuro panorama que intenta imponernos la burgues&iacute;a (patrones y gobernantes) s&oacute;lo puede ser frenado a trav&eacute;s de la autoorganizaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n combativa del pueblo trabajador.&nbsp;&nbsp; </p><p>Desafortunadamente, <strong><em>nuestra clase se encuentra a&uacute;n desorganizada y paralizada ante estos ataques de la clase explotadora</em></strong>, salvo por ciertas luchas heroicas en ciertos puntos del pa&iacute;s, pero que por su aislamiento, son impotentes de plantear una defensa &uacute;nica y organizada frente a la burgues&iacute;a y el Estado que siempre le resguarda.</p><p>Adem&aacute;s del aislamiento, las luchas se vuelven impotentes por el hecho de que <strong><em>err&oacute;neamente</em></strong><em>, </em>gran parte de los trabajadores y la juventud&nbsp; han puesto su confianza (y sus luchas de por medio) en un partido <em>completamente</em> adaptado a &eacute;ste sistema de exclusi&oacute;n y explotaci&oacute;n: El PRD, que en los lugares en que se encuentra en el poder, demuestra que no tiene <em>ninguna</em> diferencia fundamental con el PRI o el PAN. </p><p>Ante todo esto, siendo hoy <em>la conmemoraci&oacute;n de los 121 a&ntilde;os de la muerte de los M&aacute;rtires de Chicago</em>, de aquella memorable batalla obrera que valientemente emprendi&oacute; el proletariado estadounidense, la mejor lecci&oacute;n que podemos sacar de aquella experiencia, es que <strong>s&oacute;lo <em>la Acci&oacute;n Directa Proletaria y la Independencia de Clase</em></strong>, es decir, la movilizaci&oacute;n callejera masiva, la huelga, el corte de rutas, etc., acompa&ntilde;ado de la necesaria ruptura con todos los partidos capitalistas (PAN, PRI, PRD y dem&aacute;s) <strong>puede permitirnos defender nuestras conquistas y avanzar hasta vencer de una vez por todas a la clase dominante explotadora y sus sistema de desigualdad, el sistema capitalista.</strong> </p><p>Los trabajadores, y en general todo el pueblo empobrecido, necesitamos reaccionar urgentemente ante las amenazas que significan todas estas reformas anti-populares; necesitamos articular las luchas ya existentes y conformar un gran movimiento a lo largo del pa&iacute;s que proyecte una defensa unificada, que se plantee la<strong><em> Huelga General</em></strong> para poner un freno a los explotadores. Pero para todo esto es necesario de igual modo que el proletariado comience a limpiar sus propias organizaciones gremiales, plante&aacute;ndoles una oposici&oacute;n contundente a los l&iacute;deres sindicales, que est&aacute;n completamente comprometidos con que las cosas sigan igual. <em>&iexcl;Esta es la mejor manera de honrar la memoria de todos los combatientes de mayo de 1886! &iexcl;S&oacute;lo as&iacute; podemos recordar y homenajear dignamente a los M&aacute;rtires de Chicago!</em></p><p>La lucha por la conquista de la jornada laboral de ocho horas, que nos fue legada hace 121 a&ntilde;os, llevada adelante por proletarios de un sinn&uacute;mero de nacionalidades y una pluralidad extensa de razas de todo el mundo, nos ense&ntilde;a tambi&eacute;n que la organizaci&oacute;n del proletariado requiere sobrepasar las fronteras de todos los Estados del mundo para poder vencer. Necesitamos sentar nuevamente, en los hechos, y no s&oacute;lo en el discurso, las bases de un genuino Internacionalismo Proletario. <em>&iexcl;Por la Organizaci&oacute;n Consciente del Proletariado en Clase Mundial!</em></p><p><strong>&iexcl;Ni Estado, Ni Capital! </strong></p><p><strong>&iexcl;Socialismo y Libertad!</strong></p><p><em>Alianza de los Comunistas Libertarios - Frente Anarquista Revolucionario</em>.</p><p>Mayo 2007</p><p>_________________________________________</p><p><strong>Escr&iacute;benos: </strong><a href="mailto:solidaridadproletaria@gmail.com"><strong>solidaridadproletaria@gmail.com</strong></a> </p>]]></description><pubDate>Fri, 27 Apr 2007 21:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Principio de autoridad y las contradicciones del marxismo&#x93;antiestatista&#x94;</title><link>https://anarquismo.blogia.com/2007/041101-el-principio-de-autoridad-y-las-contradicciones-del-marxismo-antiestatista-.php</link><guid isPermaLink="true">https://anarquismo.blogia.com/2007/041101-el-principio-de-autoridad-y-las-contradicciones-del-marxismo-antiestatista-.php</guid><description><![CDATA[<br /> <em>(Publicado originalmente en el n&uacute;mero 1 de "<strong>Estrategia</strong>", revista de teor&iacute;a y an&aacute;lisis anarquista de la Alianza de los Comunistas Libertarios).</em> <p><br /><strong>Breve introducci&oacute;n.</strong> </p><p>En noviembre del 2004 publicamos en la Alianza de los Comunistas Libertarios (ACL) un volante titulado &laquo;El Anarquismo Revolucionario y los Partidos Pol&iacute;ticos&raquo; [1] con motivo de una conferencia acerca de "la necesidad del partido obrero" impartida por un grupo leninista. En agosto del 2005 apareci&oacute; un texto titulado &laquo;Contra todos los partidos, por la autoemancipaci&oacute;n de la clase&raquo;[2] del C&iacute;rculo Internacional de Comunistas Antibolcheviques (CICA) que es una critica a nuestro volante sobre los partidos. </p><p>La cr&iacute;tica que nos lanza el CICA inicia de la siguiente forma: </p><p>"Ya dec&iacute;a Engels, en su controvertido -para los anarquistas- texto &laquo;Sobre la autoridad&raquo; de 1873, que no se resuelve nada con cambiar las cosas de nombre. Y esta misma cr&iacute;tica se verifica con creces en el caso de la ACL." </p><p>Basta con terminar de leer este primer p&aacute;rrafo y conocer la fuente citada, para darnos cuenta que el CICA hoy, al igual que Engels ayer, no entendieron un pizca de los postulados anarquistas revolucionarios; y que por ende, toda su critica esta basada en una incomprensi&oacute;n, honesta o deshonesta, de los principios anarquistas y nunca de los principios mismos. </p><p>En el siguiente trabajo, abordaremos, por cuestiones de espacio y tiempo, solo la cuesti&oacute;n de los fundamentos te&oacute;ricos (en espec&iacute;fico del principio de autoridad) que determinan nuestra praxis y no la cuesti&oacute;n practica-organizativa del partido (que ser&aacute; abordada a su debido tiempo). Clarificar nuestra visi&oacute;n materialista e hist&oacute;rica del principio de autoridad es el prefacio inmanente a nuestra respuesta sobre el partido, pues como veremos no existe una critica real hacia los principio anarquistas revolucionarios, sino a la incomprensi&oacute;n de los mismos. <br /><strong> </strong></p><p><strong>I.- Definiendo Autoridad.</strong> </p><p>Resulta bastante contradictorio que la izquierda marxista que busca desesperadamente liberarse de su oscuro pasado autoritario, inicie un documento cr&iacute;tico a un grupo libertario con una cita de uno de los documentos m&aacute;s rancios, autoritarios y liquidados del marxismo, como lo es &laquo;Sobre la autoridad&raquo; de Engels. </p><p>Cabe aclarar que Engels escribi&oacute; el -no controvertido, sino simplemente rid&iacute;culo- texto titulado "sobre la autoridad" en 1873, fecha en la que los principios anarquistas revolucionarios se encontraban ya estructurados casi en su totalidad. Quien conozca el documento sabr&aacute; que en &eacute;l, Engels trata de demostrar que el principio de autoridad es absoluto e imprescindible y que todo intento de eliminarlo no es otra cosa que tiempo perdido e incluso concluye, como veremos m&aacute;s adelante, que el principio de autoridad No siempre es "malo". Nosotros Anarquistas Revolucionarios por el contrario vemos que el principio de autoridad no es absoluto ni inherente al ser humano (este es solo producto de la l&oacute;gica estatista/clasista) y estamos absolutamente convencidos que resulta totalmente nocivo y que por ende debe ser radicalmente combatido. <br /><br />Engels desarroll&oacute; su texto como cr&iacute;tica a los antiautoritarios, pero de forma muy astuta llev&oacute; su debate en contra de "algunos socialistas" y no de manera directa contra los bakuninistas o contra Bakunin mismo &iquest;Por qu&eacute; es importante mencionar esto? Porque como veremos a lo largo del texto, el llevar acabo el debate contra un adversario abstracto ("algunos socialistas") da la ventajosa oportunidad de tergiversar o simplemente ignorar, las posiciones te&oacute;ricas que si se encontraban fundamentadas del adversario concreto, es decir, de los bakuninistas (colectivistas). En este trabajo despojaremos a Engels de dicha ventaja y lo confrontaremos directamente contra Bakunin, buscando de esta forma despejar las concepciones err&oacute;neas que se tienen sobre el principio de autoridad, tanto desde la trinchera autoritaria (marxistas cl&aacute;sicos, leninistas, trotskistas y compa&ntilde;&iacute;a) como de la trinchera "antiautoritaria" y "antiestatista" del marxismo (el consejismo). </p><p>Veamos pues los argumentos de Engels en contra de los antiautoritarios. </p><p><em>"Algunos socialistas han emprendido &uacute;ltimamente una verdadera cruzada contra lo que ellos llaman principio de autoridad. Basta con que se les diga que este o el otro acto es autoritario para que lo condenen.(...) Autoridad, en el sentido de que se trata, quiere decir: imposici&oacute;n de la voluntad de otro a la nuestra; autoridad supone, por otra parte, subordinaci&oacute;n. Ahora bien; por muy mal que suenen estas dos palabras y por muy desagradable que sea para la parte subordinada la relaci&oacute;n que representan, la cuesti&oacute;n est&aacute; en saber si hay medio de prescindir de ella, si -dadas las condiciones actuales de la sociedad- podemos crear otro r&eacute;gimen social en el que esta autoridad no tenga ya objeto y en el que, por consiguiente, deba desaparecer."</em> <br />(Engels; Sobre la autoridad.)</p><p>&iquest;Qu&eacute; es la autoridad? Seg&uacute;n la propia definici&oacute;n de Engels, la autoridad es la "imposici&oacute;n de la voluntad de otro sobre la nuestra", (o viceversa) Tomando esta definici&oacute;n, con la cual, dicho sea de paso, concordamos, concluimos que la autoridad es entendida siempre como un supuesto inherentemente humano. Por ende cuando hablamos de autoridad, hablamos &uacute;nicamente de la imposici&oacute;n del hombre sobre el hombre. </p><p>La autoridad supone subordinaci&oacute;n, sumisi&oacute;n. Y subordinaci&oacute;n y sumisi&oacute;n suponen la necesidad de obedecer sin opinar, sin conocer el fin o sin estar de acuerdo con el mismo, so pena de recibir el castigo por romper la escala jer&aacute;rquica. Es decir, la autoridad siempre necesita de la legitimaci&oacute;n ya sea divina o jur&iacute;dica. </p><p>He aqu&iacute; a lo que nos referimos cuando hablamos del principio de autoridad: a la autoridad divina y su hermana menor la autoridad jur&iacute;dico/estatista, siempre de arriba abajo - jer&aacute;rquica - y del centro a la periferia; siempre absoluta y permanente. </p><p>Existe tambi&eacute;n lo que es conocido popularmente como "autoridad moral". Hay quienes equiparan esta llamada "autoridad moral" con la autoridad divina o jur&iacute;dica. Nada m&aacute;s lejos de la realidad. La primera es producto de las leyes naturales inherentes al ser humano, pues este es un ser sociable, no por elecci&oacute;n, sino por naturaleza y la vida social no es mas que la dependencia mutua individuos/masa. Por lo tanto la llamada "autoridad moral" no es "autoridad" en el sentido estricto de la palabra, pues esta no es impuesta por ning&uacute;n medio coercitivo (ni siquiera de car&aacute;cter psicol&oacute;gico) sino por la influencia natural de cada individuo. Todo individuo influye y es influenciado, negar la influencia del otro sobre nosotros o la nuestra sobre los otros, es negar nuestra existencia social y el ser humano, solo puede ser humano en sociedad, por ende, negar la influencia, generada o recibida, es negar la existencia humana misma. Mientras que la segunda y la tercera, como hemos visto arriba, son la imposici&oacute;n del hombre sobre el hombre a trav&eacute;s de instituciones y estructuras artificiales que justifican la opresi&oacute;n y sumisi&oacute;n. <br /><br /><strong>II.- Autoridad, disciplina y tecnolog&iacute;a. </strong></p><p>Justo despu&eacute;s de la definici&oacute;n de autoridad, Engels presenta tres ejemplos donde intenta demostrar que autoridad y sumisi&oacute;n son inseparables, seg&uacute;n &eacute;l, de toda organizaci&oacute;n social, como concluye casi al final de su texto. Analicemos, pues, estos ejemplos. </p><p><em>"quien dice acci&oacute;n coordinada dice organizaci&oacute;n. Ahora bien, &iquest;cabe organizaci&oacute;n sin autoridad?. (...) Tomemos, a modo de ejemplo, una f&aacute;brica de hilados de algod&oacute;n. El algod&oacute;n, antes de convertirse en hilo, tiene que pasar, por lo menos, por seis operaciones sucesivas; operaciones que se ejecutan, en su mayor parte, en diferentes naves. Adem&aacute;s, para mantener las m&aacute;quinas en movimiento, se necesita un ingeniero que vigile la m&aacute;quina de vapor, mec&aacute;nicos para las reparaciones diarias y, adem&aacute;s, muchos peones destinados a transportar los productos de un lugar a otro, etc. Todos estos obreros, hombres, mujeres y ni&ntilde;os est&aacute;n obligados a empezar y terminar su trabajo a la hora se&ntilde;alada por la autoridad del vapor, que se burla de la autonom&iacute;a individual. Lo primero que hace falta es, pues, que los obreros se pongan de acuerdo sobre las horas de trabajo; a estas horas, una vez fijadas, quedan sometidos todos sin ninguna excepci&oacute;n. Despu&eacute;s, en cada lugar y a cada instante surgen cuestiones de detalle sobre el modo de producci&oacute;n, sobre la distribuci&oacute;n de los materiales, etc., cuestiones que tienen que ser resueltas al instante, so pena de que se detenga inmediatamente toda la producci&oacute;n. Bien se resuelvan por la decisi&oacute;n de un delegado puesto al frente de cada rama de producci&oacute;n o bien por el voto de la mayor&iacute;a, si ello fuese posible, la voluntad de alguien tendr&aacute; siempre que subordinarse; es decir, que las cuestiones ser&aacute;n resueltas autoritariamente." </em>(Engels; Ib&iacute;d.) </p><p>De este primer ejemplo encontramos dos aspectos a resaltar. El primero de ellos es la astucia del autor de marcar entre l&iacute;neas la "inherente", para &eacute;l, divisi&oacute;n del trabajo entre "ingenieros, mec&aacute;nicos y peones". Esta insinuaci&oacute;n que pareciera superficial, no lo es, pues aqu&iacute; es donde se palpa notoriamente la alienaci&oacute;n burguesa del autor que le impide romper con la noci&oacute;n dirigentes/dirigidos con la que inunda todo su texto. La divisi&oacute;n que marca Engels presupone la subordinaci&oacute;n en la l&iacute;nea jer&aacute;rquica de producci&oacute;n capitalista. Si bien es cierto que la divisi&oacute;n del trabajo quiz&aacute;s se mantendr&aacute; durante los primero a&ntilde;os despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n -pues el conocimiento te&oacute;rico/pr&aacute;ctico del funcionamiento de la maquinaria solo lo poseer&aacute;n los pocos que hayan logrado concretar ciertos estudios- esta divisi&oacute;n perder&aacute;, tan pronto como la revoluci&oacute;n social triunfe, todo su car&aacute;cter jer&aacute;rquico, pues el ingeniero y el mec&aacute;nico dejaran de ser empleados de confianza y pasaran a la sana igualdad con los peones, as&iacute; mismo el ingeniero perder&aacute; su privilegio de dedicarse solo al trabajo intelectual y perder&aacute; junto con el mec&aacute;nico su salario mayor remunerado que los colocaba dentro de la l&oacute;gica burguesa, por encima del pe&oacute;n. <br /><br />El segundo aspecto a resaltar es una de las primeras pruebas de la incomprensi&oacute;n de Engels de los postulados anarquistas (e incluso de su misma definici&oacute;n). Engels habla de la "autoridad del vapor", es decir, de la autoridad de una cosa inerte, sin conciencia y obviamente sin voluntad sobre el hombre. Pero como hemos visto arriba, autoridad significa la imposici&oacute;n de la voluntad de otro sobre la nuestra. Al carecer la maquina de voluntad y m&aacute;s aun, de vida, resulta imposible que esta pueda imponer algo a alguien. </p><p>Pero situ&eacute;monos en el supuesto de Engels &iquest;Acaso las maquinas oprimen autoritariamente a los hombres? Seg&uacute;n Engels, la respuesta es afirmativa y va mas all&aacute;, seg&uacute;n &eacute;l "El mecanismo autom&aacute;tico de una gran f&aacute;brica es mucho m&aacute;s tir&aacute;nico que lo han sido nunca los peque&ntilde;os capitalistas que emplean obreros. En la puerta de estas f&aacute;bricas, podr&iacute;a escribirse, al menos en cuanto a las horas de trabajo se refiere: &lt;&gt;" Es decir, para Engels el avance tecnol&oacute;gico significa la subordinaci&oacute;n del hombre a la maquina, la perdida de toda autonom&iacute;a, cuando menos en cuanto a las hora de trabajo. Seg&uacute;n Engels, el hombre posee dos opciones, renunciar a su libertad y subordinarse a la maquina o regresar la rueda del tiempo. <em>"Si el hombre, con la ciencia y el genio inventivo, somete a las fuerzas de la naturaleza, &eacute;stas se vengan de &eacute;l someti&eacute;ndolo, mientras las emplea, a un verdadero despotismo, independientemente de toda organizaci&oacute;n social. Querer abolir la autoridad en la gran industria, es querer abolir la industria misma, es querer destruir las f&aacute;bricas de hilados a vapor para volver a la rueca."</em> &iquest;Es esto cierto? &iexcl;Jam&aacute;s! </p><p>Cada avance tecnol&oacute;gico representa un paso mas para el confort humano. El que no podamos gozar ahora de ellos o el que estos sean usados, por algunos pocos privilegiados, en nuestra contra, no es sin&oacute;nimo de la imposici&oacute;n de los avances tecnol&oacute;gicos contra el ser humano, sino que es una prueba m&aacute;s de la necesidad imperiosa de acabar con la propiedad privada de los medios de producci&oacute;n que permiten dicha condici&oacute;n. En otras palabras no es la tecnolog&iacute;a la que domina ni la que se impone a una parte de la humanidad, sino es la clase que detenta la tecnolog&iacute;a la que se impone y domina a una parte de la humanidad. En el ejemplo concreto de Engels, No es la "autoridad del vapor" la que impone a los obreros los horarios de producci&oacute;n, sino que es la autoridad del patr&oacute;n la que impone dichos horarios. </p><p>Probar esto resulta sencillo. En la sociedad capitalista el obrero que es contratado se ve obligado a firmar un contrato de trabajo en el cual se estipulan sus horarios de trabajo. Pero en la sociedad socialista donde los medios de producci&oacute;n ya no se encontraran en las manos de una sola persona, los obreros no se ver&aacute;n obligados a obedecer los caprichos organizativos de una persona, sino que ellos mismos decidir&aacute;n el rumbo y la organizaci&oacute;n de la empresa. Es decir, la autoridad de una persona se remplaza por la coordinaci&oacute;n colectiva. &iquest;Existe en la coordinaci&oacute;n colectiva alguna imposici&oacute;n de la voluntad de algunos sobre otros, en otras palabras, existe el principio de autoridad en la coordinaci&oacute;n colectiva? NO. Lo que existe es una disciplina libremente aceptada y compartida, esa si, indispensable en toda organizaci&oacute;n social. Esto lo comprend&iacute;an a la perfecci&oacute;n los antiautoritarios bakuninistas. </p><p><em>"Siendo hostil, como soy, a todo cuanto se denomina disciplina en Francia, admito a pesar de ello que un cierto tipo de disciplina, una disciplina no autom&aacute;tica, sino voluntaria y consiente, perfectamente acorde con la libertad de los individuos, es y ser&aacute; siempre necesaria en donde un gran n&uacute;mero de ellos, libremente unidos, emprendan cualquier tipo de trabajo o acci&oacute;n colectiva. Bajo tales condiciones, la disciplina es simplemente la coordinaci&oacute;n voluntaria y consiente de todos los esfuerzos individuales hacia una meta com&uacute;n."</em> (M. Bakunin; El imperio Knuto-germ&aacute;nico y la revoluci&oacute;n social.) </p><p>Esta disciplina es simplemente la expresi&oacute;n de la libre coordinaci&oacute;n colectiva, donde nadie se impone sobre los dem&aacute;s, sino que representa el cumplimiento de la voluntad de todos; Esto es lo que los bakuninistas llamaban "disciplina humana". </p><p>Vemos aqu&iacute; dos razonamientos diferentes para un mismo caso, el primero nos habla de la autoridad del vapor que se burla de la autonom&iacute;a individual, contra el cual no hay nada que hacer, mas que someterse voluntariamente o regresar la rueda del tiempo hacia atr&aacute;s y el segundo nos habla de la coordinaci&oacute;n colectiva por medio de la disciplina humana, voluntaria y consiente, perfectamente acorde con la libertad individual &iquest;Qui&eacute;n tiene la raz&oacute;n? Si como vemos en el ejemplo, el colectivo decide en su conjunto las horas de inicio y fin de la producci&oacute;n &iquest;Qui&eacute;n ha sido sometido? Nadie, pues esto es solo el resultado de la coordinaci&oacute;n voluntaria y consiente de la libre asociaci&oacute;n de los individuos hacia un fin com&uacute;n. Al no existir una subordinaci&oacute;n impuesta, de un hombre hacia otro hombre, no existe autoridad. Mucho menos por parte de la maquina, que es prendida y apagada a placer del colectivo. </p><p><strong>III.- El Orden y la Anarqu&iacute;a.</strong> </p><p>Veamos el segundo ejemplo que presenta Engels: </p><p><em>"Tomemos, para poner otro ejemplo, un ferrocarril. Tambi&eacute;n aqu&iacute; es absolutamente necesaria la cooperaci&oacute;n de una infinidad de individuos, cooperaci&oacute;n que debe tener lugar a horas muy precisas, para que no se produzcan desastres. Tambi&eacute;n aqu&iacute;, la primera condici&oacute;n para que la empresa marche es una voluntad dominante que zanje todas las cuestiones secundarias. Esta voluntad puede estar representada por un solo delegado o por un comit&eacute; encargado de ejecutar los acuerdos de una mayor&iacute;a de interesados. Tanto en uno como en otro caso existe autoridad bien pronunciada. M&aacute;s a&uacute;n: &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a con el primer tren que arrancara, si se aboliese la autoridad de los empleados del ferrocarril sobre los se&ntilde;ores viajeros?"</em> (Engels; Ib&iacute;d.) </p><p>Este ejemplo es el colmo. Engels concibe, cuando oye hablar de "ausencia de autoridad", lo que cualquier alienado a la l&oacute;gica burguesa concibe, es decir, el "caos". Las personas totalmente alienadas son incapaces de abandonar toda l&oacute;gica estatista/burguesa que relaciona autoridad con orden (y no con subordinaci&oacute;n y sometimiento) y que cuando oyen hablar de Anarquismo suelen preguntar &iquest;Y que har&aacute;n sin autoridad? &iexcl;Se mataran unos a otros! &iexcl;Nadie respetar&iacute;a las luces del sem&aacute;foro! &iexcl;Seria el caos! &iexcl;La perdici&oacute;n! Gritan los subordinados por tradici&oacute;n. Solo con ellos es comparable Engels cuando pregunta "&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a con el primer tren que arrancara, si se aboliese la autoridad de los empleados del ferrocarril sobre los se&ntilde;ores viajeros?" </p><p>Engels en particular y el marxismo en general, fueron incapaces de desprenderse de la ideolog&iacute;a burguesa por una simple raz&oacute;n, el marxismo como teor&iacute;a revolucionaria fue incapaz de superar la tradici&oacute;n jacobina de la revoluci&oacute;n y esto, a su vez, lo traslado a no realizar su an&aacute;lisis -proletario- sobre el Estado a fondo. </p><p>Al no comprender el origen del Estado, m&aacute;s que desde la visi&oacute;n economicista, el marxismo no pudo desechar de si la concepci&oacute;n estatista de la humanidad, que es precisamente la negaci&oacute;n de la misma. En el caso particular del ejemplo que analizamos ahora, es evidente que Engels cae en la visi&oacute;n teol&oacute;gico/estatista del "hombre malo por naturaleza" que necesita siempre de una autoridad coercitiva que lo mantenga por el buen camino. He aqu&iacute; la relaci&oacute;n de Estado con orden y de Anarqu&iacute;a (es decir, de ausencia de gobierno, de ausencia de Estado) con caos. <br /><br /><em>"Todo Estado, como toda teolog&iacute;a, suponen que el hombre es esencialmente perverso y malo (...) Insultan, maltratan, roban, asesinan y se devoran entre si, cada uno seg&uacute;n su inteligencia, su astucia y sus fuerzas materiales, como ahora hacen los Estados. En consecuencia la libertad humana, no produce el bien, sino el mal, pues el hombre es malo por naturaleza. (...) En consecuencia, el Estado, comienza, como la Iglesia , con la suposici&oacute;n de que todos los seres humanos son malos y de que, abandonados a su libertad natural, se matar&iacute;an entre si y ofrecer&iacute;an el espect&aacute;culo de la mas pavorosa anarqu&iacute;a, donde los mas fuertes matar&iacute;an o explotar&iacute;an a los mas d&eacute;biles. (...) el Estado enuncia el siguiente criterio: con el fin de establecer el orden publico, es necesario poseer una autoridad superior; a fin de guiar a los hombres y reprimir sus pasiones malignas, es necesario tener un jefe, e imponer tambi&eacute;n un yugo sobre las personas."</em> <br />M. Bakunin, Federalismo, Socialismo y Antiteol&oacute;gismo. </p><p>El temor de Engels, al caos de los pasajeros de un tren sin "autoridad de los empleados" es consecuencia &uacute;nica de la subjetividad teol&oacute;gico/estatista/burguesa de la cual ni &eacute;l, ni Marx, pudieron desprenderse nunca. Esta misma subjetividad es la que les impide negar el poder pol&iacute;tico, como veremos mas adelante. </p><p>En este mismo ejemplo, hay otro punto importante, que es la necesidad de los delegados y su "autoridad" sobre el resto, pero este tema lo abordaremos en el siguiente punto, pues se repite en el siguiente ejemplo de Engels. </p><p><strong>IV.- Escalaf&oacute;n jer&aacute;rquico vs Delegaci&oacute;n rotativa. </strong></p><p>Analicemos, ahora, el tercer ejemplo del Sr. Engels: </p><p><em>"Pero, donde m&aacute;s salta a la vista la necesidad de la autoridad, y de una autoridad imperiosa, es en un barco en alta mar. All&iacute;, en el momento de peligro, la vida de cada uno depende de la obediencia instant&aacute;nea y absoluta de todos a la voluntad de uno solo. Cuando he puesto parecidos argumentos a los m&aacute;s furiosos antiautoritarios, no han sabido responderme m&aacute;s que esto: &laquo;&iexcl;Ah! eso es verdad, pero aqu&iacute; no se trata de que nosotros demos al delegado una autoridad, sino &iexcl;de un encargo!&raquo; Estos se&ntilde;ores creen cambiar la cosa con cambiarle el nombre. He aqu&iacute; c&oacute;mo se burlan del mundo estos profundos pensadores."</em> (Engels; Ib&iacute;d.)</p><p>Lo que sucede aqu&iacute; es que el autor jam&aacute;s pudo comprender la diferencia entre un delegado y un escalaf&oacute;n de mando jer&aacute;rquico, es decir, autoritario. Incomprensi&oacute;n que por cierto han heredado nuestros cr&iacute;ticos. Mientras Engels segu&iacute;a en la l&oacute;gica estatista/burguesa del mandar y el obedecer, los bakuninistas ya la hab&iacute;an superado y hablaban de rotatividad, revocabilidad, asamblearismo y federalismo, es decir, todo lo opuesto a la l&oacute;gica estatista/burguesa del centralismo y el permanentismo de la estructura jer&aacute;rquica/autoritaria. De esta forma lo expresaban los bakuninistas. </p><p><em>"En el momento de la acci&oacute;n, en el seno de una lucha, los papeles se distribuyen espont&aacute;neamente de acuerdo con las actitudes de cada uno, evaluadas y enjuiciadas por el conjunto; algunos dirigen y mandan, mientras otros ejecutan las ordenes. Pero no hay funciones fijas ni petrificadas, nada se vincula irrevocablemente a una persona. No existe el orden y el escalaf&oacute;n jer&aacute;rquico, por lo cual el dirigente de ayer puede transformarse en el subordinado de hoy. Nadie se eleva sobre los dem&aacute;s, y si as&iacute; sucede durante alg&uacute;n tiempo es solo para volver despu&eacute;s a su antigua posici&oacute;n, como retornan siempre las olas del mar al saludable nivel de la igualdad."</em> (M. Bakunin; El imperio Knuto-germ&aacute;nico y la revoluci&oacute;n social.) </p><p>&iquest;Existe realmente una diferencia entre lo que proponemos (delegados con mandato imperativo y sin funciones fijas) y la organizaci&oacute;n autoritaria (jer&aacute;rquica) actual? Si. Existe una diferencia cualitativa que se encuentra en no dotar a nadie de ning&uacute;n poder oficial que lo coloque por encima de los dem&aacute;s, rompiendo de esta forma toda l&oacute;gica estatista/burguesa del escalaf&oacute;n jer&aacute;rquico. <br /><br /><em>"En dicho sistema el poder, hablando con propiedad, ya no existe. El poder se difunde colectivamente y se transforma en expresi&oacute;n sincera de la libertad de cada uno en el fiel y serio cumplimiento de la voluntad de todos; cada uno obedece por que quien manda ese d&iacute;a solo dicta lo que el mismo -es decir, cualquier individuo- desea. Esta es la &uacute;nica verdadera disciplina humana, la disciplina necesaria para la organizaci&oacute;n de la libertad. Los estatistas republicanos no predican este tipo de disciplina. Quieren la vieja disciplina francesa, autom&aacute;tica, rutinaria y ciega. Quieren un jefe, no una persona libremente elegida para un solo d&iacute;a, sino alguien impuesto por el Estado durante largo tiempo, si no para siempre; este director manda, los dem&aacute;s obedecen."</em> (M. Bakunin; Ib&iacute;d.) </p><p>Mientras el delegado con mandato imperativo solo es un mero mensajero, el jefe posee la total libertad de toma de decisi&oacute;n sin siquiera consultar a los dem&aacute;s. Mientras el delegado cumple una funci&oacute;n especifica, el jefe es el mando m&aacute;ximo por algunos a&ntilde;os, si no es que por tiempo indefinido. Mientras el delegado cumple su funci&oacute;n a la par de sus obligaciones sociales, el jefe es un profesional del mando. Mientras el delegado obedece el mandato de la base, el jefe obliga a la base, por cualquier medio coercitivo, a cumplir sus &oacute;rdenes. En pocas palabras mientras el delegado va de abajo hacia arriba, mientras el jefe va de arriba hacia abajo. &iquest;Es esto un mero cambio de nombre? </p><p>Lo que podemos ver en los tres ejemplos del Sr. Engels, es que su alienaci&oacute;n a la ideolog&iacute;a burguesa se sobrepuso al an&aacute;lisis materialista del Estado, generando as&iacute; la idea netamente burguesa de la conquista del poder pol&iacute;tico, que al trasladarla fuera del Estado, es decir, al llevarla a la organizaci&oacute;n social, genera la idea netamente estatista del principio de autoridad. En pocas palabras el marxismo se mantuvo en el estrecho y caduco camino de la revoluci&oacute;n burguesa/estatista, en vez de superarla. </p><p><strong>V.- El principio de autoridad: &iquest;inevitable? </strong></p><p>Veamos ahora, las conclusiones de Engels: </p><p><em>"Hemos visto, pues, que, de una parte, cierta autoridad, delegada como sea, y de otra, cierta subordinaci&oacute;n, son cosas que, independientemente de toda organizaci&oacute;n social, se nos imponen con las condiciones materiales en las que producimos y hacemos circular los productos."</em> <br />Engels; Ib&iacute;d. </p><p>Aqu&iacute; Engels concluye que la subordinaci&oacute;n y la autoridad son cosas que se nos imponen en cualquier organizaci&oacute;n social. Hemos visto que esta visi&oacute;n particular de Engels y de los marxistas en general, es producto de la visualizaci&oacute;n de la sociedad futura dentro del marco estatista/burgu&eacute;s del dirigente/dirigido inevitable e indispensable, seg&uacute;n ellos, en toda organizaci&oacute;n social. Hemos visto tambi&eacute;n que los anarquistas estamos convencidos y confiamos, pues el paso de la historia nos lo ha comprobado, que el proletariado, en el sentido mas amplio de la palabra, revolucionario, es capaz de destruir al Estado/Capital y fundar sobre sus ruinas un nuevo orden social sin explotadores ni explotados; sin dirigentes ni dirigidos. Algo que ciertamente no pasa por "cambiar de nombre las cosas" sino que implica un cambio radical de la estructura y la superestructura social. </p><p><em>"Es, pues, absurdo hablar del principio de autoridad como de un principio absolutamente malo y del principio de autonom&iacute;a como de un principio absolutamente bueno."</em> <br />Engels; Ib&iacute;d. </p><p>La incapacidad de desterrar esta l&oacute;gica estatista/burguesa es la que precisamente lleva a Engels a considerar al principio de autoridad como algo bueno en algunos casos; misma l&oacute;gica que llevo al marxismo a formular la tesis err&oacute;nea de que el primer paso del proletariado es la conquista del poder pol&iacute;tico. Trasladando as&iacute; las formas jacobino/blanquistas al proletariado, en vez de potencializar y clarificar los instintos del mismo. </p><p><em>"&iquest;Por qu&eacute; los antiautoritarios no se limitan a clamar contra la autoridad pol&iacute;tica, contra el Estado?"</em> <br />Engels; Ib&iacute;d.. </p><p>He aqu&iacute;, una gran prueba de la ventaja de debatir en contra de un adversario abstracto, pues si hubiera dirigido su debate contra un adversario concreto (los colectivistas) hubiera encontrado como respuesta lo siguiente: </p><p><em>"&iquest;Se desprende de esto que rechazo toda autoridad? Lejos de m&iacute; ese pensamiento. Cuando se trata de zapatos, prefiero la autoridad del zapatero; si se trata de una casa, de un canal o de un ferrocarril, consulto la del arquitecto o del ingeniero. Para esta o la otra, ciencia especial me dirijo a tal o cual sabio. Pero no dejo que se impongan a m&iacute; ni el zapatero, ni el arquitecto ni el sabio. Les escucho libremente y con todo el respeto que merecen su inteligencia, su car&aacute;cter, su saber, pero me reservo mi derecho incontestable de cr&iacute;tica y de control. No me contento con consultar una sola autoridad especialista, consulto varias; comparo sus opiniones, y elijo la que me parece m&aacute;s justa. Pero no reconozco autoridad infalible, ni aun en cuestiones especiales; por consiguiente, no obstante el respeto que pueda tener hacia la honestidad y la sinceridad de tal o cual individuo, no tengo fe absoluta en nadie. Una fe semejante ser&iacute;a fatal a mi raz&oacute;n, la libertad y al &eacute;xito mismo de mis empresas; me transformar&iacute;a inmediatamente en un esclavo est&uacute;pido y en un instrumento de la voluntad y de los intereses ajenos. Si me inclino ante la autoridad de los especialistas si me declaro dispuesto a seguir, en una cierta medida durante todo el tiempo que me parezca necesario sus indicaciones y aun su direcci&oacute;n, es porque esa autoridad no me es impuesta por nadie, ni por los hombres ni por Dios. De otro modo la rechazar&iacute;a con honor y enviar&iacute;a al diablo sus consejos, su direcci&oacute;n y su ciencia, seguro de que me har&iacute;an pagar con la p&eacute;rdida de mi libertad y de mi dignidad los fragmentos de verdad humana, envueltos en muchas mentiras, que podr&iacute;an darme.</em></p><p><em>Me inclino ante la autoridad de los hombres especiales porque me es impuesta por la propia raz&oacute;n. Tengo conciencia de no poder abarcar en todos sus detalles y en sus desenvolvimientos positivos m&aacute;s que una peque&ntilde;a parte de la ciencia humana. La m&aacute;s grande inteligencia no podr&iacute;a abarcar el todo. De donde resulta para la ciencia tanto como para la industria, la necesidad de la divisi&oacute;n y de la asociaci&oacute;n del trabajo. Yo recibo y doy, tal es la vida humana. Cada uno es autoridad dirigente y cada uno es dirigido a su vez. Por tanto no hay autoridad fija y constante, sino un cambio continuo de autoridad y de subordinaci&oacute;n mutuas, pasajeras y sobre todo voluntarias. </em></p><p><em>Esa misma raz&oacute;n me impide, pues, reconocer una autoridad fija, constante y universal, porque no hay hombre universal, hombre que sea capaz de abarcar con esa riqueza de detalles (sin la cual la aplicaci&oacute;n de la ciencia a la vida no es posible), todas las ciencias, todas las ramas de la vida social." (</em>M. Bakunin; Dios y el estado.) </p><p>Una vez que hemos demostrado que los colectivistas, socialistas revolucionarios o anarquistas, no clamaban contra "toda autoridad" una aclaraci&oacute;n salta a la vista. Nosotros vemos que el principio de autoridad es a la sociedad lo que el poder pol&iacute;tico al Estado. Es por esto que clamamos no solo contra la autoridad del Estado, sino contra toda autoridad oficial, oficiosa y social; contraponiendo a esto la influencia natural y la disciplina, no la autom&aacute;tica y ciega, sino la humana, es decir, la conciente y voluntaria, que solo puede ser la expresi&oacute;n de la coordinaci&oacute;n libre del colectivo. </p><p><strong>VI.- En Conclusi&oacute;n.</strong> </p><p>Parafraseando el final del texto de Engels podemos concluir: As&iacute; pues, una de dos: o los marxistas no saben lo que dicen, y en este caso no hacen mas que sembrar la confusi&oacute;n; o lo saben, y en este caso traicionan el movimiento del proletariado. En uno y otro caso, sirven a la reacci&oacute;n. <br /><br />Lo que nos parece mas desconcertante es que la izquierda marxista de hoy, que se autoproclama libertaria y que trae de all&aacute; para ac&aacute; los t&eacute;rminos "autonom&iacute;a" "auto-actividad" "anti-jerarqu&iacute;as" , etc., utilice como parte de su documentaci&oacute;n te&oacute;rica un texto que considera la relaci&oacute;n dirigentes/dirigidos como algo inherente a la organizaci&oacute;n social "sea cual sea" y que considera al principio de autoridad como bueno en algunos casos. Contradicci&oacute;n fatal, que sin duda, se tendr&aacute;n que explicar ellos mismos, pues, o no leyeron el texto o no son tan libertarios como se empe&ntilde;an en hac&eacute;rnoslo creer. </p><br />-------------------------------------------------------------------------------- <br /><br />[1] El volante puede ser le&iacute;do en la siguiente pagina web: <a href="http://www.geocities.com/juventuda/partidos.htm">http://www.geocities.com/juventuda/partidos.htm</a> <br />[2] El documento puede ser le&iacute;do en la siguiente pagina web: <span style="font-size: 11pt; font-family: &#39;Times New Roman&#39;"><a href="http://www.geocities.com/cica_alt/cica/criticaACL.htm">http://www.geocities.com/cica_alt/cica/criticaACL.htm</a> </span>]]></description><pubDate>Wed, 11 Apr 2007 20:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>Anarquismo y Marxismo. An&#xE1;lisis sobre las incompatibilidades te&#xF3;ricas y pr&#xE1;cticas entre Bakunin y Marx.</title><link>https://anarquismo.blogia.com/2007/021801-anarquismo-y-marxismo-analisis-sobre-las-incompatibilidades-teoricas-y-practicas-entre-bakunin-y-marx-.php</link><guid isPermaLink="true">https://anarquismo.blogia.com/2007/021801-anarquismo-y-marxismo-analisis-sobre-las-incompatibilidades-teoricas-y-practicas-entre-bakunin-y-marx-.php</guid><description><![CDATA[<p><em>(El siguiente art&iacute;culo pertenece al n&uacute;mero 1 de "<strong>Estrategia</strong>", revista de teor&iacute;a y an&aacute;lisis anarquista de la Alianza de los Comunistas Libertarios) </em></p><p align="left">&nbsp;</p><p align="left">La Revoluci&oacute;n francesa de 1789, puso el poder del Estado en manos de la clase burguesa, despu&eacute;s de que &eacute;sta clase se apoyara en el campesinado y en el escaso proletariado industrial que se hab&iacute;a desarrollado hasta entonces, para derrocar al r&eacute;gimen mon&aacute;rquico que le era un obst&aacute;culo para su propio desarrollo. Pero tras esa Revoluci&oacute;n particularmente pol&iacute;tica, hubo una cierta &ldquo;restauraci&oacute;n&rdquo; mon&aacute;rquica en la misma Francia, centro del liberalismo europeo, lo que dio pie a un fortalecimiento de la resistencia de las fuerzas mon&aacute;rquicas retrogradas para aferrarse al poder de las distintas naciones europeas. Esto no quiere decir en absoluto que el r&eacute;gimen feudal hubiese regresado, sino que, a pesar de la dominaci&oacute;n econ&oacute;mica del capitalismo, la burgues&iacute;a no estaba administrando directamente al Estado a trav&eacute;s de una forma republicana, sino que &eacute;ste proteg&iacute;a al capitalismo a trav&eacute;s de reg&iacute;menes tales como la monarqu&iacute;a constitucional o de dictaduras imperiales como las de los Napole&oacute;n. <br /><br />Dentro de todo este contexto pol&iacute;tico fue que naci&oacute; el movimiento obrero en Europa. Fue durante todo este periodo que se fue gestando poco a poco lo que posteriormente vendr&iacute;a a ser la Asociaci&oacute;n Internacional de los Trabajadores, fundada en 1864. <br /><br />Dentro de la Internacional exist&iacute;a una libertad de tendencias pol&iacute;ticas y filos&oacute;ficas, puesto que era la solidaridad econ&oacute;mica del proletariado contra la explotaci&oacute;n burguesa lo que marcaba la &uacute;nica condici&oacute;n indispensable para adherirse a &eacute;sta organizaci&oacute;n. Al existir esa sana libertad de corrientes pol&iacute;ticas dentro de la Internacional, se configuraron tres grandes corrientes, dos de car&aacute;cter claramente socialista, como lo eran el marxismo y el anarquismo (mejor conocido en aquella &eacute;poca como socialismo revolucionario o colectivismo) y una que puede ser mas bien catalogada como corriente de car&aacute;cter peque&ntilde;o-burgu&eacute;s, nos referimos al mutualismo inspirado principalmente en los postulados de Proudhon. <br /><br />En el seno de la Internacional se desarroll&oacute; una fuerte disputa entre las distintas l&iacute;neas pol&iacute;ticas que se mencionan en el p&aacute;rrafo anterior, pero hubo espec&iacute;ficamente una disputa que resalt&oacute; sobre las dem&aacute;s, y que trastoco a todo el movimiento revolucionario de Europa en aquellos tiempos, y que a mas de 140 a&ntilde;os de la fundaci&oacute;n de aquella organizaci&oacute;n sigue generando debate; nos referimos a las diferencias entre el comunismo marxista y el colectivismo bakuninista. <br /><br />Tal confrontaci&oacute;n program&aacute;tica estaba centrada sobre todo en las distintas apreciaciones existentes entre ambas corrientes pol&iacute;ticas sobre la v&iacute;a de destrucci&oacute;n de las relaciones sociales capitalistas. Creemos que es sumamente importante que el lector tome muy en cuenta &eacute;ste punto, ya que ha sido algo caracter&iacute;stico de los pseudo debates de las corrientes leninistas contra el anarquismo, el esforzarse por desterrar a la corriente libertaria de sus evidentes ra&iacute;ces y or&iacute;genes obreros. Durante el siglo XX, cualquier cantidad de textos en contra del anarquismo fueron elaborados por organizaciones marxistas, que empleaban como principal recurso, no la argumentaci&oacute;n seria de las ideas, sino la vulgar tergiversaci&oacute;n de la historia, para tratar de convencer a los lectores de que el anarquismo no tenia absolutamente nada que ver con el movimiento obrero, que aquel no era un ideario para la lucha por el Socialismo, como lo comprueba su teor&iacute;a y practica hist&oacute;rica, sino un supuesto movimiento de &ldquo;origen puramente peque&ntilde;o-burgu&eacute;s&rdquo;, que aspiraba a la constituci&oacute;n de una sociedad basada en la peque&ntilde;a propiedad privada. <br /><br />Todo aquel que tenga un m&iacute;nimo de conocimiento de la teor&iacute;a anarquista, de la historia del movimiento obrero y de la relaci&oacute;n del anarquismo con &eacute;l, f&aacute;cilmente reconocer&aacute; el car&aacute;cter evidentemente falso de las afirmaciones vertidas en esos pobres debates. <br /><br />Mas bien, como se dice l&iacute;neas arriba, la confrontaci&oacute;n hist&oacute;rica del marxismo y el anarquismo, no est&aacute; basado en un supuesto &ldquo;Programa Proletario Marxista vs. Programa Peque&ntilde;o-Burgu&eacute;s Anarquista&rdquo;, como con toda la intenci&oacute;n de enga&ntilde;ar ha dicho el leninismo y sus vertientes (estalinismo, mao&iacute;smo, trotskismo, etc), sino en las formas que tienen que asumir las luchas de los explotados para combatir de manera efectiva a la burgues&iacute;a y su Estado. <br /><br />Como ya hemos dicho, la disputa pol&iacute;tica entre ambas corrientes se basaba en una interpretaci&oacute;n muy distinta sobre la organizaci&oacute;n y v&iacute;a que deb&iacute;an de tomar las masas explotadas para alcanzar su definitiva emancipaci&oacute;n, y no en el objetivo final que nos hemos planteado, como perfectamente puede verificarse en los documentos hist&oacute;ricos de ambas corrientes. <br /><br />Para entender un poco mas tanto las concordancias como las discordancias entre ambos programas, se vuelve indispensable estudiar un poco la evidente diferenciaci&oacute;n que hace Bakunin sobre el pensamiento de Marx. Para Bakunin, Marx es un estudioso muy serio, y un genio profundamente conocedor de las leyes econ&oacute;micas. Esto lo reconoce Bakunin en repetidas ocasiones, dejando perfectamente claro que ni las mas abismales discrepancias pol&iacute;ticas y personales con el alem&aacute;n, pueden hacerle desconocer el m&eacute;rito que ha tenido &eacute;ste en desenmascarar el verdadero car&aacute;cter explotador del sistema burgu&eacute;s. De hecho es Bakunin quien hace la primera traducci&oacute;n al ruso del Manifiesto comunista, y quien despu&eacute;s tambi&eacute;n se da a la tarea de escribir el breve panfleto titulado &ldquo;El Sistema Capitalista&rdquo;, que dice elaborar para hacer mas accesibles a los proletarios las lecciones de &ldquo;El Capital&rdquo; de Marx, escrito en un lenguaje comprensible solo para los intelectuales y conocedores de econom&iacute;a. <br /><br />Hasta aqu&iacute; podemos hablar del Marx con el que concuerda Bakunin, el Marx que va hasta el fondo del an&aacute;lisis de la sociedad mercantil capitalista, ese Marx que es en parte el que convence a Bakunin de la noci&oacute;n de la revoluci&oacute;n socialista de los trabajadores, como el mismo ruso le confiesa al alem&aacute;n en una carta fechada el 22 de diciembre de 1868: <em>&ldquo;... ahora comprendo mejor que nunca que ten&iacute;as raz&oacute;n al seguir la ruta de la revoluci&oacute;n econ&oacute;mica, al invitarnos a todos a seguir el mismo camino, y al denigrar a aquellos de nosotros que se perd&iacute;an por las sendas de las empresas nacionalistas o exclusivamente pol&iacute;ticas. Estoy haciendo ahora lo que t&uacute; empezaste a hacer hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os. Desde la despedida p&uacute;blica y solemne que he dirigido a los burgueses del Congreso de Berna, no conozco otra sociedad, otro ambiente que el mundo de los trabajadores. Ahora mi patria es la Internacional, de la que tu eres uno de los principales fundadores. Ya ves, querido amigo, que soy tu disc&iacute;pulo y que estoy orgulloso de serlo. &ldquo;</em> <br /><br />Pero por el otro lado, estaba el Marx pol&iacute;tico, el Marx que no solo hacia una critica seria y admirable del capitalismo, sino que adem&aacute;s tenia su concepci&oacute;n particular de c&oacute;mo habr&iacute;a que terminar con tales relaciones de producci&oacute;n, y es precisamente &eacute;ste Marx al que Bakunin, y toda el ala libertaria de esos tiempos se oponen tan radicalmente, marc&aacute;ndose as&iacute; la separaci&oacute;n hist&oacute;rica de ambas corrientes socialistas. <br /><br />El Manifiesto Comunista de 1848, obra central del pensamiento marxista, es quiz&aacute;s el mejor de los ejemplos de esta contradicci&oacute;n entre los postulados de car&aacute;cter negativo y positivo, que representan tanto Marx como Engels. Mientras que por una parte el Manifiesto comunista puede ser considerada como la primera declaraci&oacute;n de guerra a la civilizaci&oacute;n burguesa desde una &oacute;ptica materialista de la historia, puesto que nos dice claramente lo que est&aacute; realmente detr&aacute;s de las relaciones entre patrones y trabajadores, es tambi&eacute;n preciso se&ntilde;alar que en sus consideraciones positivas (constructivas), los planteamientos del manifiesto no son de car&aacute;cter estrictamente revolucionarios, sino socialdem&oacute;cratas, reformistas. <br /><br />Aunque no hay duda que para el tiempo en que fue publicado el manifiesto, las ideas ah&iacute; vertidas eran sumamente radicales, tambi&eacute;n es indispensable declarar abiertamente que el manifiesto nos revela que Marx y Engels no pudieron desentender su propuesta de la de los jacobinos en la Revoluci&oacute;n burguesa. El manifiesto comunista concibe el proceso de transformaci&oacute;n revolucionaria de la sociedad a trav&eacute;s de una revoluci&oacute;n meramente pol&iacute;tica, en la que una vez que los representantes de la clase obrera conquistaran el control del Estado, estos se encargar&iacute;an de ir tomando medidas que posibilitaran el paso del capitalismo al socialismo, todo esto, adem&aacute;s, de manera gradual, conforme las medidas adoptadas por el gobierno de los obreros, fuesen imposibilitando a los burgueses el sostener sus empresas, las cuales ir&iacute;an a pasar a manos del Estado. As&iacute; explican los autores del manifiesto comunista, en esa misma obra, el proceso que se&ntilde;alamos: <br /><br /><em>&ldquo;El proletariado se valdr&aacute; de su dominaci&oacute;n pol&iacute;tica para ir arrancando gradualmente a la burgues&iacute;a todo el capital, para centralizar todos los instrumentos de producci&oacute;n en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para aumentar con la mayor rapidez posible la suma de las fuerzas productivas.&rdquo;</em> <br /><br />Marx y Engels esperaban que a trav&eacute;s de una serie de decretos que impusieran un incremento general tanto de los salarios, como de los impuestos a los propietarios, as&iacute; como de la nacionalizaci&oacute;n directa de ciertas &aacute;reas de la econom&iacute;a, podr&iacute;a irse gestando la trasformaci&oacute;n social. <br /><br />Esto nos lleva a otro dato significativo; que esa etapa que el marxismo caracteriza como la &ldquo;dictadura del proletariado&rdquo;, o lo que vendr&iacute;a a ser el &ldquo;proletariado organizado como clase dominante&rdquo;, ni siquiera es una fase donde el proletariado se haya apoderado de manera aut&oacute;noma, a trav&eacute;s de su propia actividad revolucionaria, de los medios de producci&oacute;n, y en la que haya instaurado su control autogestivo sobre la sociedad, defendi&eacute;ndose adem&aacute;s de la agresi&oacute;n contrarrevolucionaria burguesa, sino una etapa en la cual la burgues&iacute;a sigue existiendo como clase, manejando sus negocios y explotando el trabajo obrero, con la diferencia de que el partido de los obreros se ha apoderado del control del Estado, el cual utilizar&aacute;, se dice, para llevar a cabo las medidas de las que ya se habl&oacute; en los p&aacute;rrafos anteriores, en funci&oacute;n de suprimir a la clase capitalista. <br /><br />N&oacute;tese que hemos hablado en un p&aacute;rrafo que &eacute;ste m&eacute;todo es reformista, pero a su vez hemos dicho que &eacute;ste programa expone la perspectiva de una revoluci&oacute;n pol&iacute;tica. Quiz&aacute; pueda parecer esto contradictorio, por eso es preciso clarificar que es exactamente a lo que nos referimos. Una revoluci&oacute;n pol&iacute;tica es aquella en la que los representantes, o supuestos representantes de una clase (o hasta de una fracci&oacute;n de la clase dominante), desplaza del poder pol&iacute;tico estatal a la clase que lo tiene bajo su control, ya sea a trav&eacute;s de una transici&oacute;n pacifica o violenta. Esta fue la forma que asumi&oacute; la Revoluci&oacute;n francesa de 1789, que llev&oacute; a cabo la burgues&iacute;a para apoderarse del Estado, y utilizarlo para generar los cambios necesarios que le permitieran su dominio, y esta es la misma formula postulada por Marx y Engels en el manifiesto comunista, cuando nos dicen que la condici&oacute;n indispensable para la emancipaci&oacute;n del proletariado es que &eacute;ste se apodere primeramente del poder pol&iacute;tico del Estado. <br /><br />Los Anarquistas creemos que no es posible aplicar la misma formula jacobina a la revoluci&oacute;n de los trabajadores, ya que existe una diferencia cualitativa fundamental entre una revoluci&oacute;n que tiende a apoderarse del Estado, sin la menor intenci&oacute;n de acabar con &eacute;l, y m&aacute;s bien, perfeccionarlo para garantizar un dominio permanente sobre las dem&aacute;s clases, y una revoluci&oacute;n del proletariado, que por sus mismas implicaciones materiales solo puede tender a la abolici&oacute;n de todas las clases. Una de las m&aacute;s grandes diferencias que tiene el Bakuninismo con el Marxismo, es precisamente la negaci&oacute;n del primero a desarrollar una revoluci&oacute;n exclusivamente pol&iacute;tica, la cual, trasladada al campo del proletariado, no puede sino generar un resultado reformista, es decir, con el mantenimiento de las relaciones basadas en la explotaci&oacute;n de la mayor&iacute;a por una minor&iacute;a. <br /><br />Un detenido estudio del manifiesto nos revela el car&aacute;cter desviacionista de la formula marxista, una desviaci&oacute;n que podemos identificar como &ldquo;superestructuralista&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; quiere decir esto de &ldquo;desviaci&oacute;n superestructuralista&rdquo;? Este punto es m&aacute;s interesante de lo que puede parecer, pues es uno de los ejes fundamentales entre la divergencia marxista-bakuninista, y esto por lo siguiente. <br /><br />Ya anteriormente a Marx, se hab&iacute;a llegado a una cierta comprensi&oacute;n de que el verdadero mal de la sociedad proven&iacute;a primeramente del factor econ&oacute;mico, siendo sin duda uno de los estudios mas serios sobre esta materia el desarrollado por Proudhon, en su trabajo &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es la propiedad?&rdquo;, donde el revolucionario franc&eacute;s afirma una indiscutible verdad, sobre la que se asienta todo el pensamiento socialista. Proudhon se&ntilde;al&oacute; que la propiedad privada es la primera piedra sobre la que se levanta el edificio de la desigualdad y la injusticia. Mas all&aacute; de que Proudhon terminara proyectando una sociedad que no romp&iacute;a con la propiedad, sino que &uacute;nicamente se presentaba reducida extremadamente, no cabe duda de que el estudio ya mencionado influy&oacute; mucho sobre Bakunin y el mismo Marx, quien pese a la influencia que pudo haber recibido de Proudhon, se lanz&oacute; en una fuerte cr&iacute;tica sobre &eacute;ste, ya que el franc&eacute;s nunca logr&oacute; deslindarse de sus abstracciones metaf&iacute;sicas. <br /><br />Marx, tomando como base el planteamiento de Proudhon, tambi&eacute;n llega a la conclusi&oacute;n de que la tarea del proletariado es transformar las formas de producci&oacute;n , es decir, atacar el problema econ&oacute;mico, el problema de la propiedad. <br /><br />En econom&iacute;a pol&iacute;tica, lo referente a la cuesti&oacute;n meramente econ&oacute;mica se le conoce con el termino de &ldquo;estructura&rdquo;, la cual a su vez da base, tanto a las formas objetivas y org&aacute;nicas que adquiere el Estado, como a las manifestaciones subjetivas (ideas) dominantes en dicha sociedad. Sin embargo, la v&iacute;a supuestamente revolucionaria expuesta por Marx, invitaba al proletariado, no a deshacerse de la &ldquo;estructura econ&oacute;mica&rdquo;, tomando para s&iacute; los medios de producci&oacute;n y poni&eacute;ndolos bajo su propio control, sino a apoderarse previamente de la &ldquo;superestructura&rdquo; burguesa, o sea, del Estado, y desde arriba, paulatinamente, ir transformando la estructura econ&oacute;mica. <br /><br />El marxismo, entonces, deja en un segundo plano el problema en que se fundamentan todas las iniquidades sociales, para dirigir sus esfuerzos, primeramente, a la conquista del poder pol&iacute;tico, el cual puede conquistarse ya sea a trav&eacute;s de una insurrecci&oacute;n obrera que ponga el poder pol&iacute;tico en manos de los jefes revolucionarios, o mediante una transici&oacute;n pacifica, en la que por medio del sufragio universal, el partido de los obreros consiguiese la hegemon&iacute;a necesaria para imponer medidas que, ahora s&iacute;, le permitieran atacar la &ldquo;estructura&rdquo; de la sociedad. <br /><br />He aqu&iacute; todo el m&eacute;todo del jacobinismo burgu&eacute;s trasladado al campo del proletariado, he aqu&iacute; una v&iacute;a que sirve para constituir y garantizar el poder de una clase que pretende imponerse y dominar a otras clases, trasladado a una revoluci&oacute;n que pretende, muy por el contrario, barrer con todas las bases (estructurales y superestructurales), que permiten la existencia misma de las clases. <br /><br />El planteamiento de Bakunin, en contraposici&oacute;n al de Marx, es el de una revoluci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica a la vez; pol&iacute;tica no en su sentido positivo, es decir, de afirmaci&oacute;n del Estado, sino completamente negativo, o sea, en la total destrucci&oacute;n del Estado, instrumento sobre el que se apoya la dominaci&oacute;n burguesa, que una vez destruido, despoja a esa clase de la base real de su existencia, que se sustenta en la legitimaci&oacute;n jur&iacute;dica de la propiedad por parte del Estado. Estos dos puntos son de car&aacute;cter trascendental para el entendimiento preciso del Bakuninismo, nos referimos, claro est&aacute;, al car&aacute;cter de revoluci&oacute;n econ&oacute;mica y revoluci&oacute;n pol&iacute;tica. <br /><br />Bakunin sit&uacute;a a las masas trabajadoras en el papel de protagonistas principales en el proceso de transformaci&oacute;n revolucionaria de la forma de propiedad burguesa (privada) a la forma de propiedad socialista (colectiva), puesto que son las mismas masas las que habr&aacute;n de apoderarse de las fabricas, maquinas, herramientas, tierras y dem&aacute;s medios de producci&oacute;n, y reorganizar&aacute;n la sociedad de manera que pueda accederse a los medios de vida mas igualitarios posibles, (constituci&oacute;n de la clase trabajadora en Asociaci&oacute;n Internacional de Trabajadores Libres, como sol&iacute;a llamarle Bakunin) sin tener que esperar su &ldquo;redenci&oacute;n&rdquo; de las manos de alguna minor&iacute;a intelectual constituida en gobierno, todo esto aunado a un sistema &ldquo;pol&iacute;tico&rdquo; que elimine por completo la dominaci&oacute;n de unos sobre otros. <br /><br />Estamos aqu&iacute; ante una seria diferencia entre Marx y Bakunin, mientras el primero promueve la acci&oacute;n organizada de la intelectualidad proletarizada para emancipar a los explotados, el segundo defiende la acci&oacute;n aut&oacute;noma del proletariado hacia su propia liberaci&oacute;n. <br /><br />Ahora, en lo concerniente a lo pol&iacute;tico, como ya se dijo en un p&aacute;rrafo anterior, si bien Bakunin al igual que Marx considera que se debe actuar sobre la &ldquo;superestructura&rdquo; para generar un cambio en las relaciones humanas, lo hace en un sentido completamente diferente. Bakunin considera que hay una reciprocidad dial&eacute;ctica de causas y efectos una vez dada la relaci&oacute;n entre estructura y superestructura social, y manifiesta una y otra vez que la esencia de la Revoluci&oacute;n depende de la apropiaci&oacute;n expropiatoria de la burgues&iacute;a a manos de la clase trabajadora, pero adem&aacute;s de la mas absoluta destrucci&oacute;n de la instituci&oacute;n sin la cual la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica no podr&iacute;a sostenerse, hablamos evidentemente del Estado. De la siguiente manera, hablando sobre la Internacional, es que Bakunin explica el car&aacute;cter de la revoluci&oacute;n pol&iacute;tica desde una perspectiva proletaria: <br /><br /><em>&ldquo;La gran tarea que la Asociaci&oacute;n Internacional de los Trabajadores se ha propuesto, la tarea de la emancipaci&oacute;n definitiva y completa de los trabajadores del yugo de todos los explotadores &ndash;de los patrones, de los poseedores de las materias primas y los medios de producci&oacute;n; en una palabra, de todos los representantes del capital&ndash; no es s&oacute;lo un objetivo econ&oacute;mico o puramente material. Es al mismo tiempo una tarea social, filos&oacute;fica y moral; y a la vez... una alta tarea pol&iacute;tica, pero solo en el sentido de la destrucci&oacute;n de toda la pol&iacute;tica mediante la abolici&oacute;n de los Estados.&rdquo;</em> <br />Mijail Bakunin; Afirmaci&oacute;n de la Alianza. <br /><br />Como se ve, esta diferencia de razonamientos puede resumirse de la siguiente manera: La creencia en Marx de la divisi&oacute;n de la revoluci&oacute;n en dos etapas, una en la que el proletariado deb&iacute;a aliarse al ala mas radical y democr&aacute;tica de la burgues&iacute;a, para que &eacute;sta clase pudiese establecer su propio dominio e impulsar ciertas libertades democr&aacute;ticas que le permitir&iacute;an al proletariado, en una segunda etapa, utilizar estas mismas libertades generadas por la burgues&iacute;a para atentar contra ella, y establecer por &uacute;ltimo &ldquo;la dictadura del proletariado&rdquo;, mientras que Bakunin juzgaba posible que los explotados lograsen pasar de un marco capitalista no democr&aacute;tico hacia el socialismo de manera directa, sin tener que asumir una t&aacute;ctica de colaboraci&oacute;n de clases con la burgues&iacute;a, para que &eacute;sta instaurara su propia Republica. Bakunin considera que una alianza con la clase capitalista solo puede producir un efecto nocivo para el objetivo mas profundo del proletariado, a saber, la abolici&oacute;n de toda clase de explotaci&oacute;n y dominaci&oacute;n del hombre sobre el hombre. Es por esto que en &ldquo;cartas a un franc&eacute;s&rdquo; el revolucionario anarquista hace una severa cr&iacute;tica al partido marxista dirigido por Bebel y Liebknecht, por promover una pol&iacute;tica de alianza con el radicalismo burgu&eacute;s: <br /><br /><em>&ldquo;Esta desdichada idea de la revoluci&oacute;n pol&iacute;tica que, como dicen los socialistas alemanes, ha de preceder a la revoluci&oacute;n social, abre de par en par las puertas del Partido Social-Dem&oacute;crata Obrero a todos los dem&oacute;cratas radicales alemanes exclusivamente pol&iacute;ticos, personas que tienen muy poco de socialistas. As&iacute;, ha sucedido ya en varias ocasiones que el Partido Social-Dem&oacute;crata Obrero ha sido inducido por sus jefes &ndash; no por su propio instinto colectivo, mucho m&aacute;s socialista que las ideas de sus jefes &ndash; a confraternizar con los dem&oacute;cratas burgueses del Partido Popular (Volkspartei), un partido exclusivamente pol&iacute;tico que no s&oacute;lo es extra&ntilde;o, sino directamente hostil a cualquier socialismo serio.&rdquo;</em> <br />Mijail Bakunin; Cartas a un franc&eacute;s. <br /><br />Y una vez m&aacute;s, podemos encontrar el rechazo de Bakunin a la colaboraci&oacute;n entre clases que tienen intereses completamente opuestos cuando nos dice: <br /><br /><em>&ldquo;Est&aacute; claro que la secci&oacute;n socialista revolucionaria del proletariado no puede aliarse con ninguna facci&oacute;n, ni siquiera con la facci&oacute;n m&aacute;s avanzada de la pol&iacute;tica burguesa, sin transformarse inmediatamente, en contra de su voluntad, en un instrumento de esa pol&iacute;tica&rdquo;</em> <br />Mijail Bakunin; Afirmaci&oacute;n de la Alianza. <br /><br />Estas y otras declaraciones por el estilo, ubicaron a Bakunin como el blanco perfecto de una campa&ntilde;a en su contra que mont&oacute; el ala marxista de la primera Internacional, despu&eacute;s retomada y agudizada por el bolchevismo. Hasta nuestros d&iacute;as solemos escuchar la versi&oacute;n seg&uacute;n la cual Bakunin y los colectivistas de su &eacute;poca, supuestamente invitaban a la clase trabajadora a darle la espalda y abstenerse de todo tipo de pol&iacute;tica. Evidentemente, a la &uacute;nica pol&iacute;tica a la que Bakunin invitaba a rechazar, era la pol&iacute;tica oficial burguesa. Bakunin comprendi&oacute; que la pol&iacute;tica de los capitalistas no pod&iacute;a ser sino una vil trampa que deb&iacute;a combatir el proletariado, ya que las &ldquo;libertades&rdquo; democr&aacute;ticas a las que pod&iacute;a accederse en una Republica capitalista, no eran sino el disfraz democr&aacute;tico con que se cubr&iacute;a la real dominaci&oacute;n de unos cuantos capitalistas sobre los despose&iacute;dos. El revolucionario anarquista no luch&oacute; para que los trabajadores organizados en la Internacional se olvidaran de hacer pol&iacute;tica, sino para que evitaran hacer pol&iacute;tica burguesa (que evidentemente no es la misma cosa); para que no comprometieran sus aspiraciones y objetivos a los mecanismos estatales, que le son ajenos de principio a fin, porque es precisamente en ellos, donde descansa la base misma de su condici&oacute;n como esclavos del trabajo asalariado. <br /><br />Luego de casi un siglo y medio de aquellas disputas, hoy parece estar mucho mas claro, al menos para la izquierda m&aacute;s radical, el verdadero rol que juega el mecanismo democr&aacute;tico burgu&eacute;s, sin embargo, en la &eacute;poca de la primera internacional, entre el ala marxista, y a pesar de reconocer que la democracia parlamentar-republicana no era sino la dictadura de la burgues&iacute;a, exist&iacute;a la confianza de poder hacer uso del sistema burgu&eacute;s y utilizarlo contra los intereses de clase de la misma burgues&iacute;a, de ah&iacute; que Marx declarara en 1873, cuando se supone que hab&iacute;a ya transformado su concepci&oacute;n sobre el Estado, derivada de las lecciones de la Comuna de Par&iacute;s, que en ciertos pa&iacute;ses, entre los cuales se encontraba Holanda e Inglaterra, la transici&oacute;n al socialismo pod&iacute;a darse de forma pac&iacute;fica, es decir, utilizando las instituciones estatales del privilegio y la explotaci&oacute;n, para supuestamente destruir lo uno y la otra, y con esto &ldquo;cambiar&rdquo; el car&aacute;cter de clase del Estado. <br /><br />Esta creencia, seg&uacute;n la cual las libertades democr&aacute;ticas pod&iacute;an ser empleadas contra la misma dominaci&oacute;n burguesa, est&aacute; mucho m&aacute;s profundamente expresada en Federico Engels, el mejor de los ejemplos es su prologo a &ldquo;Las luchas de clases en Francia&rdquo;, donde el comunista alem&aacute;n, hasta en un tono ir&oacute;nico, se mofa de aquellos que a&uacute;n tienen esperanzas en la acci&oacute;n directa y aut&oacute;noma del proletariado, habla sobre los importantes &ldquo;logros&rdquo; que ha conquistado su partido a trav&eacute;s del parlamentarismo, y vaticinaba que en apenas unos pocos a&ntilde;os tendr&iacute;an la suficiente fuerza electoral como para hacerse del control pol&iacute;tico y poder llevar adelante su programa. Es obvio que despu&eacute;s de poco m&aacute;s de 100 a&ntilde;os de haber sido redactadas aquellas palabras, y con toda la experiencia hist&oacute;rica que nos legaron las luchas proletarias del siglo XX, hasta resulta c&oacute;mica la lectura de un planteamiento tan colmado de idealismo. Hoy solo el reformismo m&aacute;s vergonzoso, y a la vez m&aacute;s liquidado, puede sostener planteamientos afines a aquellos de Engels en la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XIX. <br /><br />En aquella pol&eacute;mica sobre la supuesta abstenci&oacute;n pol&iacute;tica de los anarquistas, Bakunin lo &uacute;nico que defendi&oacute; y sostuvo, es aquello que hoy es completamente evidente, a saber, que la pol&iacute;tica burguesa, por m&aacute;s libertades y espacios que pueda otorgar, nunca ser&aacute; m&aacute;s que una trampa para el proletariado y todos los estratos sociales que sufren bajo el actual orden de cosas, y que lejos de ser una v&iacute;a de liberaci&oacute;n, la falsa e hip&oacute;crita democracia del capital es la mejor herramienta para inutilizar y canalizar las luchas y los movimientos sociales del pueblo pobre que pone su confianza en ella. El sistema electoral, de supuesta representaci&oacute;n popular, no ha sido, para los intereses de los explotados, m&aacute;s que la perfecta f&aacute;brica de nuevos burgueses, individuos con largas carreras como jefes de partidos supuestamente obreros y revolucionarios, que una vez situados en alg&uacute;n espacio de poder estatal no han hecho otra cosa que no sea utilizar ese poder para enriquecerse, y eso s&iacute;, lanzando algunas cuantas migajas a aquellos que dicen representar, para mantener el clientelismo, y poder seguir manipulando la fuerza obrera para mantener sus nuevos privilegios. <br /><br />Como se ve, el rechazo a los mecanismos pol&iacute;ticos del Estado, y la adopci&oacute;n, por el contrario, de la t&aacute;ctica de la Acci&oacute;n Directa Obrera, con las formas org&aacute;nicas que &eacute;sta conlleva, como lo es la democracia directa asamblearia, no son de modo alguno caprichos y obsesiones anarquistas, sino francas necesidades materiales b&aacute;sicas en el trabajo por la construcci&oacute;n del Frente &Uacute;nico del proletariado, de una clase obrera consciente, aut&oacute;noma y militante, que se enfila hacia la demolici&oacute;n de la enferma e incurable sociedad burguesa, hac&iacute;a la negaci&oacute;n misma de su condici&oacute;n como clase, y de todas las clases, en la nueva civilizaci&oacute;n que no hallar&aacute; cabida para la explotaci&oacute;n y la dominaci&oacute;n de una parte de la humanidad sobre la otra, sino la armon&iacute;a social de la misma. <br /><br />Si se hace &eacute;nfasis en este punto, es porque desde los tiempos mismos de la Internacional, se ha prestado en incontables ocasiones para la cr&iacute;tica del marxismo sobre el anarquismo. Se ha pretendido atribuir a nuestra defensa de las practicas horizontales una fuente m&aacute;s bien moral que material o pr&aacute;ctica, cuando para el anarquismo revolucionario hist&oacute;rico, partiendo de los postulados Bakuninistas, y estos a su vez del riguroso estudio del movimiento real de las masas obreras, de su organizaci&oacute;n, instintos y aspiraciones, la explicaci&oacute;n de sus postulados anti-verticalistas se cimienta sobre lo segundo, como se dijo ya, en una necesidad material y practica. Bakunin no levant&oacute; las banderas de la autonom&iacute;a pol&iacute;tica y organizativa del movimiento de las masas populares, porque considerara inmoral el &ldquo;mancharse las manos&rdquo; dentro del Estado burgu&eacute;s, sino porque comprend&iacute;a correctamente (y la historia de las revoluciones pol&iacute;ticas marxistas le dan plenamente la raz&oacute;n) que la esencia de la Revoluci&oacute;n Social no pasa por apoderarse del Estado o reconstruir uno nuevo, pintado de rojo y etiquetado de revolucionario, sino en la destrucci&oacute;n misma de todas las instituciones de la desigualdad, de todos los Estados y su reemplazo por nuevas relaciones sociales, pol&iacute;ticas y productivas para la sociedad humana libre y emancipada. <br /><br />La confrontaci&oacute;n hist&oacute;rica entre Anarquismo y Marxismo, solo puede ser superada en base del reconocimiento de las amplias ense&ntilde;anzas de Marx, pero llegando a la conclusi&oacute;n (demostrada por los acontecimientos hist&oacute;ricos materiales) que la aplicaci&oacute;n de sus tesis positivas est&aacute;n alejadas, y por mucho, de una comprensi&oacute;n real del movimiento y necesidades del proletariado para una definitiva emancipaci&oacute;n. De esta forma, creemos tambi&eacute;n que debe reconocerse, por quienes hoy propugnan por dicha superaci&oacute;n, que la misma solo puede ser el resultado de comprender que en tal disputa, el Anarquismo formulado por Bakunin, lejos de ser una ideolog&iacute;a personal, es el ordenamiento te&oacute;rico de las acciones y aspiraciones reales del proletariado, estudiadas en el se&ntilde;o mismo del desarrollo de la lucha de clases, y que han logrado formular las tesis para el derrocamiento final de todos los absurdos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos que conllevan la existencia de la propiedad privada y el Estado. Por tanto, la superaci&oacute;n de la confrontaci&oacute;n entre marxismo y anarquismo, solo puede alcanzarse cuando se reconozca que el anarquismo es la superaci&oacute;n misma del programa socialdem&oacute;crata reformista del marxismo y que aquel (el anarquismo), es en si mismo, solo el programa de la lucha natural que desarrolla (y desarrollar&aacute; hasta su triunfo final) el proletariado contra la burgues&iacute;a. <br /><br />Lo que se ha intentado exponer hasta aqu&iacute;, son las evidentes discrepancias te&oacute;ricas, con fuertes implicaciones practicas, entre Anarquismo y Marxismo. Es por estas implicaciones practicas, que consideramos que la disputa hist&oacute;rica entre ambas corrientes anticapitalistas, no puede ser superada por el decreto caprichoso de los revolucionarios del siglo XXI, como pretenden ciertas l&iacute;neas pol&iacute;ticas, sobre todo desde el marxismo, pero tambi&eacute;n desde el anarquismo. La &uacute;nica que puede dar fin a la confrontaci&oacute;n te&oacute;rica, es la resoluci&oacute;n practica de la lucha contra el capitalismo, solo ella podr&aacute; revelarnos la veracidad o las limitaciones de cada uno de los programas. <br /><br />Por nuestra parte, desde nuestra trinchera Anarquista y Proletaria, nos abocamos a luchar por lo que postula nuestro programa revolucionario, y que no es otra cosa que la aspiraci&oacute;n hist&oacute;rica (instintiva o conciente) de los oprimidos y los explotados de todos los rincones del planeta: la destrucci&oacute;n total y definitiva de toda explotaci&oacute;n y dominaci&oacute;n humana. <br />___________________________________________</p><p align="left">Escr&iacute;benos: <a href="mailto:solidaridadproletaria@gmail.com">solidaridadproletaria@gmail.com</a> <br /></p>]]></description><pubDate>Sun, 18 Feb 2007 23:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>Medio Oriente en la Lupa, una estrategia Anarquista y Revolucionaria</title><link>https://anarquismo.blogia.com/2006/122801-medio-oriente-en-la-lupa-una-estrategia-anarquista-y-revolucionaria.php</link><guid isPermaLink="true">https://anarquismo.blogia.com/2006/122801-medio-oriente-en-la-lupa-una-estrategia-anarquista-y-revolucionaria.php</guid><description><![CDATA[<p align="left">&nbsp;</p><p align="left"><strong><em>&nbsp;El siguiente trabajo es un analis&iacute;s de los compa&ntilde;eros argentinos del Comit&eacute; por una Organizaci&oacute;n Revolucionaria Anarquista.</em></strong></p><p align="left">La invasi&oacute;n yanqui-sionista al L&iacute;bano es un punto bisagra en la estrategia del Imperialismo Anglosaj&oacute;n en la regi&oacute;n y a nivel mundial.</p><p>Partimos para esta conclusi&oacute;n de la m&aacute;s b&aacute;sica aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo dial&eacute;ctico en la b&uacute;squeda de una raz&oacute;n para la invasi&oacute;n a este peque&ntilde;o y magro pa&iacute;s del litoral medio oriental de Asia. El an&aacute;lisis dial&eacute;ctico impone como primera necesidad la demarcaci&oacute;n de los opuestos principales y secundarios propios de todo movimiento, en este caso, social.</p><p>Evidentemente, de un lado se encuentra la prepotencia militar imperialista yanqui/sionista y del otro la resistencia popular (bajo las banderas del Hezbollah) de un pueblo invadido. Pero las razones de la Invasi&oacute;n siguen siendo harto ininteligibles si nuestro an&aacute;lisis se reduce a la mera traducci&oacute;n de la lucha entre estos opuestos no llev&aacute;ndonos a ninguna conclusi&oacute;n materialista de la cuesti&oacute;n. Esto representa un grave problema pues la gran mayor&iacute;a de las tendencias revolucionarias y anticapitalistas lo han enmarcado en estos insuficientes t&eacute;rminos.</p><p>Consideramos que uno de los principales problemas o limitaciones de la "izquierda" contempor&aacute;nea consta en la circunscripci&oacute;n del m&eacute;todo de an&aacute;lisis a una confrontaci&oacute;n absoluta entre explotados y explotadores, que no reconoce o disminuye las contradicciones dentro de cada uno de estos bandos, reduci&eacute;ndolos a una vitalidad casi metaf&iacute;sica. Lo que los lleva necesariamente a la incomprensi&oacute;n del proceso material que los opone y desarrolla la relaci&oacute;n de lucha entre estos.</p><p>Es incomprensible la invasi&oacute;n yanqui/sionista sobre el L&iacute;bano si no se rastrean sus ra&iacute;ces materiales y a esto es a lo que nos disponemos ante la perorata idealista casi universal de todas las tendencias que se han opuesto a la Guerra.</p><p>Lo necesario no es lanzar consignas al viento, sino poder articularlas, defenderlas y masificarlas para poder avanzar contra el viento en la elaboraci&oacute;n de la estrategia obrera/revolucionaria.</p><p>&iquest;Acaso es posible considerar que la invasi&oacute;n se debi&oacute; a la reacci&oacute;n Capital/Imperialista ante la inminencia de un estallido revolucionario en el L&iacute;bano &oacute; Medio Oriente? S&oacute;lo el marxismo y en particular el trotskismo, que sufre de <em>delirium tremens</em> y ve la Revoluci&oacute;n a cada momento pueden sostener esto.</p><p>Por m&aacute;s simpat&iacute;a que nos genere la resistencia popular encabezada por el Hezbollah (sin contar con el apoyo e incluso en contra del Gobierno, Burgues&iacute;a y Ej&eacute;rcito del d&eacute;bil y diminuto L&iacute;bano) no nos parece viable tomar como punto de partida para la situaci&oacute;n recreada la amenaza que pudiera representar el Hezbollah, el pueblo liban&eacute;s desorganizado y sin una orientaci&oacute;n claramente obrera y revolucionaria, ni mucho menos la posibilidad de una Revoluci&oacute;n en puertas.</p><p>Consideramos que la resistencia del Hezbollah, muy por el contrario, es el resultado sintom&aacute;tico de una realidad a&uacute;n m&aacute;s profunda de lo que la mayor parte de la "izquierda", en consonancia con la prensa burguesa oficial y progresista, nos quiere presentar.</p><p><strong>Crisis del Capital/Imperialismo y causas econ&oacute;micas de la Invasi&oacute;n</strong></p><p>Para nosotros el Capital/Imperialismo se halla en crisis, una crisis que tiene que ver con el debilitamiento de la hegemon&iacute;a yanqui y el surgimiento de nuevas alianzas imperialistas que pretenden desplazarlo para tomar su lugar. Esto tiene que ver con el relativo crecimiento sostenido de Rusia y China en oposici&oacute;n con el relativo decrecimiento cr&oacute;nico de EEUU y sus titubeantes aliados.</p><p>Las invasiones a Afganist&aacute;n e Irak a&uacute;n se pod&iacute;an justificar bajo la teor&iacute;a de una ofensiva imperialista sobre Medio Oriente por la mera raz&oacute;n de la crisis energ&eacute;tica que acusa el Imperialismo yanqui y la oferta escasa del petr&oacute;leo y gas mundial; &iquest;Pero c&oacute;mo cuaja aqu&iacute; la Invasi&oacute;n del L&iacute;bano?</p><p>El L&iacute;bano no s&oacute;lo es diminuto sino que carece de reservas importantes de recursos hidrocarb&uacute;ricos: Es un pa&iacute;s principalmente refinador y no creemos que revista demasiada importancia para el Imperialista por su capacidad productiva instalada. Sin embargo reviste una importancia excepcional por su posici&oacute;n geopol&iacute;tica, compartiendo con Israel la salida m&aacute;s directa del Medio Oriente al Mar Mediterr&aacute;neo, que conecta Asia con el sur Europeo y el norte Africano.</p><p>Esto plantea la cuesti&oacute;n en distintos t&eacute;rminos que en Irak y Afganist&aacute;n, pero sin ser tratado de la manera correcta puede llevar a confusiones. &iquest;Cu&aacute;l es la diferencia sustancial entre la invasi&oacute;n al L&iacute;bano y las incursiones yanquis sobre Afganist&aacute;n e Irak? Que estas son de orden principalmente geo-econ&oacute;mico mientras que aquella lo es de car&aacute;cter geo-pol&iacute;tico.</p><p>Si el problema fuera el de ganar simplemente al L&iacute;bano como corredor de los oleoductos y gasoductos medio orientales hacia el resto del mundo, por v&iacute;a del mar Mediterr&aacute;neo... &iquest;Ser&iacute;a necesario invadir? Evidentemente no se transformar&iacute;a en una cuesti&oacute;n de car&aacute;cter geopol&iacute;tico si la respuesta fuera positiva.</p><p>La geopol&iacute;tica implica la contradicci&oacute;n de intereses, la puja de intereses contrapuestos en el marco de lo estrictamente econ&oacute;mico. No ser&iacute;a necesaria la Invasi&oacute;n si no se temiera la intervenci&oacute;n de otros intereses en la regi&oacute;n... &iquest;Pero cu&aacute;les son esos intereses? </p><p>Entramos aqu&iacute; en un debate que supera los marcos establecidos por las contradicciones entre Imperialismo y Burgues&iacute;a Nacional dependiente para penetrar en el complejo terreno de las contradicciones Inter-Imperialistas; tengamos en cuenta algunas posibilidades...</p><p>Si la lucha en L&iacute;bano se diera en el terreno de la lucha entre los intereses nacionales de la burgues&iacute;a libanesa (que por otro lado es pr&aacute;cticamente inexistente) y aquellos del Imperialismo yanqui deber&iacute;a haber surgido una resistencia militar y en las esferas estatales del L&iacute;bano, cosa que s&iacute; sucedi&oacute; en Afganist&aacute;n e Irak. Pero este no fue el caso.</p><p>Si la lucha en L&iacute;bano se diera como citamos, no hubiera surgido como impulso del Imperialismo invasor, sino como proceso social revolucionario (dirigido por la burgues&iacute;a y particularmente la peque&ntilde;a burgues&iacute;a); Pero en L&iacute;bano la burgues&iacute;a es d&eacute;bil y servil al punto de permitir abusos como los que ha soportado hist&oacute;ricamente este pa&iacute;s, donde los ej&eacute;rcitos extranjeros han penetrado innumerable cantidad de veces, ocup&aacute;ndolo a la merced de intereses siempre ajenos al L&iacute;bano.</p><p>Si la lucha en L&iacute;bano fuera tal cu&aacute;l se ha planteado &iquest;no debiera existir una fuerza social que impulse org&aacute;nicamente este proceso revolucionario? El Hezbollah parece muy limitado para cubrir este puesto y nunca se lo ha planteado.</p><p>Es muy meritorio para ser tenido en cuenta, adem&aacute;s, que la vanguardia combatiente en Medio Oriente: Los valientes combatientes palestinos y su <em>intifada</em>, sufren importantes contradicciones internas, siendo diezmados por la crisis en su principal direcci&oacute;n hist&oacute;rica, el <em>Hamas</em>, que ha sido ocupado por una direcci&oacute;n discrecional y reformista que ha enterrado la reivindicaci&oacute;n de un Estado Palestino en b&uacute;squeda de acordar con las fuerzas ocupantes yanqui/sionistas de Israel.</p><p><strong>Panorama mundial de las contradicciones Inter-imperialistas</strong></p><p>La derrota en Afganist&aacute;n y la derrota en Irak, sin una clara direcci&oacute;n de Clase que pueda revertir sus resultados de forma certera, debilitan las posibilidades revolucionarias abonando el terreno para la puja inter-imperialista. Pero... &iquest;Entre qui&eacute;nes se da esta puja?</p><p>&nbsp;En 2002, y como una clara respuesta a la ofensiva yanqui sobre la regi&oacute;n medio oriental, se form&oacute; la Organizaci&oacute;n de Cooperaci&oacute;n de Shangai (OCSh). Dicha alianza entre pa&iacute;ses de la ex URSS, China y Rusia surgi&oacute; como una clara respuesta de estas dos potencias Imperialistas a la ofensiva Imperialista planificada por el Imperialismo yanqui y sus aliados luego del 11 de septiembre, bajo la excusa de contribuir al combate contra el terrorismo mundial... l&eacute;ase: No quedarse afuera en la ofensiva Imperialista mundial contra los pueblos del mundo bajo la &eacute;gida de la "guerra preventiva" promovida por los yanquis.</p><p>Rusia aprovech&oacute; esto para recrudecer su ofensiva sobre el pueblo checheno y foguear la persecuci&oacute;n de kurdos en sus pa&iacute;ses "amigos" de Medio Oriente. China hizo lo mismo con la separatistas del T&iacute;bet y con Hong Kong.</p><p>Lo cierto es que desde que la ofensiva Imperialista yanqui se instal&oacute; en Medio Oriente, la OCSh hizo lo imposible por embarrarle el terreno. Recordemos que toda esta regi&oacute;n ha estado hist&oacute;ricamente muy ligada a la ex URSS y que, por ejemplo, el armamento de la resistencia afgana e iraqu&iacute; fue en gran parte provisto por Rusia.</p><p>Rusia es el principal productor mundial de petr&oacute;leo (t&iacute;tulo que comparte con Arabia Saudita - netamente pro yanqui -); si el Oso de Berna no tuviera un rol imperialista... &iquest;Estar&iacute;a preocupado por la Invasi&oacute;n yanqui en Afganist&aacute;n e Irak o se relajar&iacute;a en la seguridad que le dan sus enormes riquezas energ&eacute;ticas? Huelga la respuesta.</p><p>Durante la Guerra de Irak hubo grandes disensos dentro de la OTAN, la cual no acompa&ntilde;&oacute; la iniciativa norteamericana. Francia y Alemania, a los que se sum&oacute; m&aacute;s tarde Espa&ntilde;a (quien se retir&oacute; del pa&iacute;s luego de haber apoyado la coalici&oacute;n y sentenci&oacute; la Guerra), se abstuvieron de participar en la Campa&ntilde;a yanqui.</p><p>&nbsp;No podemos olvidar tampoco las reiteradas y multimillonarias pugnas econ&oacute;micas entre el viejo continente y el Imperialismo yanqui en el marco de la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio. Esto habla de un desdoblamiento de la Uni&oacute;n Europea (UE) entre yanquis y anti-yanquis o "no alineados" al unilateralismo yanqui.</p><p>Rusia y China, con su OCSh tambi&eacute;n se opusieron rotundamente a la invasi&oacute;n (y no olvidemos que estos dos, como tambi&eacute;n Francia y Alemania son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU), lo que provoc&oacute; que los yanquis no contaran tampoco con el aval de este organismo.</p><p>La derrota que signific&oacute; para EEUU no contar con apoyos org&aacute;nicos por parte de las organizaciones inter-imperialistas remarca la contradicci&oacute;n entre este pa&iacute;s y sus aliados hist&oacute;ricos. No olvidemos que en las fronteras orientales de Europa la que se halla es Rusia y su creciente econom&iacute;a, mientras que el gigantezco mercado que se ha ido integrando al mercado mundial, prometiendo posibles &eacute;pocas de bonanza (que traer&aacute;n aparejadas seguramente importantes crisis en el panorama de la reestructuraci&oacute;n del mercado internacional) es el chino.</p><p>A EEUU no le conviene tener entredichos con China por dos razones: 1.- Por su posici&oacute;n estrat&eacute;gica en la regi&oacute;n donde hoy combate su escasez energ&eacute;tica. 2.- Por su debilitamiento inevitable ante la p&eacute;rdida del mercado nacional m&aacute;s prometedor del mundo. </p><p>La OCSh se presenta para muchos pa&iacute;ses europeos como mucho m&aacute;s tentadora que EEUU y sus profundas crisis. La ofensiva militarista del imperialismo norteamericano va llegando a su tope cada vez que su acci&oacute;n le a&iacute;sla, quit&aacute;ndole sus bases de apoyo. El desgaste no se har&aacute; esperar.</p><p>Conferencias como la celebrada en Washington durante septiembre pasado, por la <em>comisi&oacute;n para la seguridad y cooperaci&oacute;n en Europa (CSCE)</em> de la Administraci&oacute;n de EEUU bajo el t&iacute;tulo de "&iquest;Mina la actividad de la Organizaci&oacute;n de Cooperaci&oacute;n de Shanghai (OCSh) los intereses de EEUU en Asia Central?", dan bases a nuestra teor&iacute;a.</p><p>Veamos qu&eacute; dice la agencia period&iacute;stica rusa RIA Novosti el 21/ 09/ 2006: <strong><em>"En EEUU se expresan recelos con motivo de la actividad que est&aacute; desarrollando en dicha regi&oacute;n la OCSh, la que ya ha exhortado a cerrar all&iacute; las bases estadounidenses", se dice en un comunicado de prensa emitido por la CSCE.</em> </strong></p><p><strong><em>"Como una alianza de Estados autoritarios, la OCSh apoya la pol&iacute;tica represiva y poco reformadora&nbsp; que aplican los Gobiernos centroasi&aacute;ticos, pol&iacute;tica que contradice los compromisos humanitarios asumidos por ellos ante la CSCE", dice el comunicado."</em></strong></p><p>De hecho es para tener muy presente el siguiente art&iacute;culo de la misma agencia: <strong><em>"La integraci&oacute;n militar y una activa l&iacute;nea geopol&iacute;tica de la OCSh ya asustaron a EE.UU. No hace mucho, el subsecretario de Estado para Asia Central y del Sur, Richard Boucher, en nombre de la Administraci&oacute;n de George Bush exhort&oacute; a la OCSh a renunciar a las declaraciones geopol&iacute;ticas y centrarse en la econom&iacute;a. </em></strong></p><p><strong><em>A menudo, Washington aplica su pol&iacute;tica hacia la OCSh a trav&eacute;s de una supuesta ayuda amistosa a las ex rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas miembros de la OCSh. </em></strong></p><p><strong><em>Es ambigua asimismo la postura de Kirguizist&aacute;n. Es el &uacute;nico de los pa&iacute;ses de la OCSh en cuyo territorio est&aacute; emplazada una base a&eacute;rea norteamericana (Gansi). La suma del alquiler anual de &eacute;sta todav&iacute;a no se ha dado a conocer, pero, seg&uacute;n algunas fuentes, podr&iacute;a totalizar unos $200 millones, lo que representa el 10% del producto interno bruto de Kirguizist&aacute;n. Desde luego que ni a Rusia ni a China les agrada tal amistad. </em></strong></p><p><strong><em>La OCSh y EE.UU. y, en cierto sentido, tambi&eacute;n la OTAN, de facto ya pueden considerarse como rivales geopol&iacute;ticos en Asia Central."</em></strong></p><p>Es necesario mencionar, si queremos que el panorama se torne grotescamente claro, que el plan nuclear iran&iacute; (pa&iacute;s que reviste el car&aacute;cter de "amigo" del la OCSh y participa de sus Encuentros oficialmente) que tanto revuelo causa entre las p&aacute;ginas del periodismo norteamericano, es respaldado t&eacute;cnica y financieramente por Rusia, al igual de lo que lo fue el &uacute;ltimo ensayo nuclear norcoreano.</p><p>Mientras EEUU recrudece su bloqueo sobre Cuba y entreteje estrategias para dar un golpe en la Isla, Rusia se jacta de haber reiniciado una pol&iacute;tica activa por la recuperaci&oacute;n de los lazos econ&oacute;micos con dicho pa&iacute;s. </p><p>Mientras los tambores&nbsp; de Guerra yanqui tambi&eacute;n suenan en Siria, un muy interesante art&iacute;culo titulado "&iquest;Pre&aacute;mbulos de la nueva guerra imperial?" y publicado en <a href="http://www.medioscomunitarios.org/">http://www.medioscomunitarios.org/</a> el 11/10/06 menciona que:<strong> <em>"Siria tambi&eacute;n est&aacute; dando pasos para fortalecer su ej&eacute;rcito. Rusia est&aacute; ayudando a Siria a construir y mejorar sus sistemas de defensa a&eacute;rea. El ej&eacute;rcito sirio adem&aacute;s ha expedido numerosos pedidos de aviones de guerra y misiles hechos en Rusia e Ir&aacute;n. Belar&uacute;s y China tambi&eacute;n ayudan a los militares sirios."</em></strong> Lo que tambi&eacute;n acontece en Ir&aacute;n, que se ha armado hasta los dientes con armamentos de origen ruso.</p><p><strong>Rapi&ntilde;a Imperialista por los Recursos Energ&eacute;ticos</strong></p><p>La izquierda marxista, en sus interpretaciones de la situaci&oacute;n coyuntural, suele confundir estrategia y t&aacute;ctica con an&aacute;lisis materialista de la situaci&oacute;n: abordando el estudio del momento exclusivamente a partir de la pr&aacute;ctica necesaria o deseable de nuestra Clase. Este es un profundo error que suele derivar en una lectura equ&iacute;voca y triunfalista.</p><p>El estudio de la situaci&oacute;n, que no siempre se acomoda a la estrategia "deseable" debe ser la base y no el desarrollo de nuestra estrategia, lo que suele lograr ilustrar un panorama coyuntural acomodaticio a los intereses politicistas de estas tendencias en vez de brindar una orientaci&oacute;n materialista y relativamente objetiva del momento. Esta deformaci&oacute;n de los compa&ntilde;eros es perfectamente atribuible a su m&aacute;xima de que la Revoluci&oacute;n es principalmente pol&iacute;tica, lo que (siendo que el fin est&aacute; estrechamente relacionado con los medios empleados para alcanzarlo) los lleva inevitablemente por el camino idealista.</p><p>Nosotros debemos tener en claro que el estudio del Capital/Imperialismo, desde su din&aacute;mica y fundamentos, constituye la base para la elaboraci&oacute;n de nuestra estrategia, la cual debe acomodarse a la resoluci&oacute;n (en cada per&iacute;odo) de las contradicciones secundarias y principales, que ahonden la brecha de la lucha de Clases hasta su extinci&oacute;n por medio de la Revoluci&oacute;n Social Proletaria.</p><p>&iquest;Por qu&eacute; pocos o nadie han mencionado la construcci&oacute;n de la terminal petrolera "Baku-Tbilisi-Cehyan"? Porque de hacerlo se dar&iacute;a por tierra con la teor&iacute;a de una "guerra preventiva en el L&iacute;bano" contra una potencial "Revoluci&oacute;n Obrera y Popular" de las masas &aacute;rabes medio-orientales, y el izquierdismo necesita sostener esta tesis a toda costa para justificar sus errores de caracterizaci&oacute;n.</p><p>En el art&iacute;culo antes citado se dice: <em>"<strong>&iquest;Existe una relaci&oacute;n entre el bombardeo de L&iacute;bano y la inauguraci&oacute;n del mayor oleoducto estrat&eacute;gico del mundo, que transportar&aacute; m&aacute;s de un mill&oacute;n de barriles de petr&oacute;leo por d&iacute;a a los mercados occidentales?</strong></em></p><p><strong><em>Virtualmente desapercibida, la inauguraci&oacute;n del oleoducto Bak&uacute; -Tbilisi- Ceyhan (BTC) que vincula el Mar Caspio con el Mediterr&aacute;neo Oriental, tuvo lugar el 13 de julio de 2006, durante el comienzo mismo de los bombardeos israel&iacute;es de L&iacute;bano."</em></strong></p><p>&iquest;Casualidad o prueba irrefutable para nuestra tesis? Basar nuestra estrategia err&aacute;ticamente entre casualidades y hechos arbitrariamente tenidos en cuenta para justificar nuestras finalidades y objetivos sabe al idealismo m&aacute;s podrido y peligroso... </p><p>Los cierto es que en el contexto de una ofensiva imperialista por los recursos energ&eacute;ticos de Medio Oriente, ante un conjunto de burgues&iacute;as serviles y d&eacute;biles, sin un proletariado organizado que plantee la posibilidad de una soluci&oacute;n Revolucionaria, no podemos dejar de tener en cuenta este hecho. Lo que aflora es la agudizaci&oacute;n de la lucha interimperialista.</p><p>En el mundo del izquierdismo se derrochan palabras hablando de la crisis del imperialismo yanqui, pero aqu&iacute; se nos presentan dos posibilidades: O bien esta crisis corresponde a la lucha entre las Clases (lo que implica la existencia de un proletariado organizado y fuerte que pueda implantar el programa y las tareas de la Revoluci&oacute;n), o bien esta crisis corresponde a la lucha dentro de las Clases (lo que implica la existencia de una crisis entre potencias imperialistas por la hegemon&iacute;a del mercado mundial).</p><p>La primera alternativa no es real pues el proletariado del mundo carece en la mayor parte del globo de una direcci&oacute;n fuerte y unificada, lo que se evidencia en su carencia de un &oacute;rgano internacional que sepa canalizar su potencialidad combativa.</p><p>La segunda alternativa es fragantemente excluida de todo an&aacute;lisis siendo tildada de frente amplista o no siendo tildada de ninguna forma.</p><p>Esto es lo que concluye el texto rese&ntilde;ado: <em>"<strong>La apertura de este oleoducto es una importante victoria geoestrat&eacute;gica. Es una victoria para la alianza anglo-usamericana, Israel, las grandes corporaciones petroleras y sus socios, pero por otra parte es un rev&eacute;s geoestrat&eacute;gico para Rusia, China e Ir&aacute;n. Parece que la soberan&iacute;a de L&iacute;bano se ha puesto a&uacute;n m&aacute;s en peligro con la apertura de la estrat&eacute;gica Terminal petrolera."</strong></em></p><p><strong>Pugna entre las potencias imperialistas, miseria y muerte para los pueblos</strong></p><p>Toda etapa en la historia de la agudizaci&oacute;n de las luchas inter-imperialistas ha abierto per&iacute;odos de algidez revolucionaria. As&iacute; aconteci&oacute; (a muy grandes rasgos) con la guerra franco-prusiana y la Comuna de Par&iacute;s, la primera guerra mundial y la Revoluci&oacute;n Rusa, la Segunda Guerra Mundial y la Revoluci&oacute;n China y la ola de luchas de liberaci&oacute;n nacional desatadas durante lo &acute;60 y `70 como corolario de la pugna inter-imperialista entre la URSS y EEUU.</p><p>Nosotros consideramos que esta es una etapa de lucha aguda entre las distintas potencias imperialistas por un nuevo repartimiento de los mercados del mundo. EEUU encabeza la fracci&oacute;n hoy dominante pero en crisis, con varios aliados europeos. Rusia y China con su OCSh encabezan la otra y han avanzado en la elaboraci&oacute;n de alianzas con pa&iacute;ses de gran importancia en la UE como fue el caso del boicot internacional a EEUU en su invasi&oacute;n a Irak (lo que llevo al imperialismo del norte de nuestro continente a replantearse la "efectividad" de la OTAN).</p><p>La invasi&oacute;n al L&iacute;bano impide que sea tomada seriamente en cuenta la teor&iacute;a de una guerra prolongada del imperialismo norteamericano (en crisis) contra las burgues&iacute;as nacionales o los pueblos de Medio Oriente. Parece mucho m&aacute;s correcto tomarla como una iniciativa geopol&iacute;tica contra las fuerzas imperialistas expresadas en la OCSh y su creciente influencia en la regi&oacute;n.</p><p>Estas guerras, sin embargo, no se llevan adelante si no es por medio de la ultra explotaci&oacute;n y ultra represi&oacute;n o aniquilamiento de los pueblos. Se impone la necesidad de desempolvar la vieja consigna socialdem&oacute;crata de "Guerra a las Guerras" elaborada y aniquilada (al mismo tiempo) por la II Internacional y profundizar las contradicciones entre Clase Trabajadora y pueblo con Burgues&iacute;a Nacional e Imperialismo. </p><p>Esta a la orden del d&iacute;a la reconstrucci&oacute;n de los lazos internacionalistas del proletariado, para lo que la cohesi&oacute;n internacionalista de los anarquistas revolucionarios es esencial, pues las viejas direcciones izquierdistas y de izquierda han renunciado hace tiempo a este cometido.</p><p>&nbsp;</p><p>&iexcl;Fuera Imperialistas del L&iacute;bano, Irak y Afganist&aacute;n! &iexcl;La guerra militar y pol&iacute;tica contra el enemigo invasor no alcanza para derrotarlo: debemos iniciar la guerra econ&oacute;mica! &iexcl;Expropiaci&oacute;n al imperialismo, Huelga General Obrera en todas las empresas Imperialistas hasta la desocupaci&oacute;n total de los pa&iacute;ses invadidos! &iexcl;Lucha sin tregua a las burgues&iacute;as y Gobiernos Nacionales cipayos del Imperialismo, armamiento del pueblo trabajador y asambleas obreras y populares para reorganizar al pa&iacute;s sobre nuevas bases!</p><p><strong>Nuestra estrategia como anarquistas y revolucionarios</strong></p><p>Es esencial que se tenga en cuenta la necesidad de dotar de una direcci&oacute;n al proletariado &aacute;rabe y del mundo. Por ello consideramos que la constituci&oacute;n de Asambleas obreras y populares en los pa&iacute;ses ocupados puede plantear excelentes condiciones para cumplir este objetivo. Que se deben explotar las pretensiones "democratizantes" mentirosas del imperialismo norteamericano para la constituci&oacute;n de la herramienta sindical de los trabajadores y que esta debe combatir, en la b&uacute;squeda de una soluci&oacute;n para sus contradicciones nacionales, la intromisi&oacute;n imperialista (queda planteada la necesidad de un Frente Anti Imperialista de Liberaci&oacute;n Nacional). S&oacute;lo el proletariado puede llevar al triunfo nacional contra el Imperialismo y contraatacar en el terreno internacional.</p><p>Por esto es necesario que en la trinchera de la lucha anti-imperialista (que compartiremos con las amplias masas explotadas y oprimidas por el Imperialismo, no solamente las proletarias) se combata por la construcci&oacute;n de la organizaci&oacute;n independiente del proletariado; nuestro deber es foguear y hacer crecer en esta (contra las direcciones seguidistas de la burgues&iacute;a y burocratizante) la tendencia proletaria y revolucionaria.</p><p><strong>&iexcl;No perdamos tiempo, comencemos la Construcci&oacute;n de nuestra Liga Internacionalista de los Anarquistas Revolucionarios; en estas horas se ha vuelto una tarea primordial!</strong></p><p><strong><a href="http://www.cembakunin.cjb.net/">www.cembakunin.cjb.net</a> </strong></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Thu, 28 Dec 2006 07:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;Construyamos la Otra Campa&#xF1;a!</title><link>https://anarquismo.blogia.com/2006/111801-construyamos-la-otra-campana-.php</link><guid isPermaLink="true">https://anarquismo.blogia.com/2006/111801-construyamos-la-otra-campana-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: 9.5pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><strong>Por qué surge la necesidad de organizarnos en La Otra Campaña?</strong></span><span style="font-size: 9pt; color: black"><strong> </strong></span><span style="font-size: 9pt; color: black"><span>  </span></span></span></span></span></p><p><span style="font-size: 9.5pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black"><span></span></span><span style="font-size: 9.5pt; color: black">Quienes formamos parte de La Otra Campaña entendemos que la causa de los problemas que afectan a la clase trabajadora y a las masas pobres del campo y la ciudad, no se debe principalmente a que gobierne algún partido u otro, sino al sistema económico mediante el cual está organizada actualmente la sociedad, que tiene como esencia y principal característica la propiedad privada sobre los instrumentos de producción. La generación de la riqueza social, de todo aquello indispensable para el consumo humano, es producido de manera colectiva por los trabajadores, sin embargo, la existencia del derecho de propiedad genera que la producción sea colectiva, pero que la posesión de todo lo producido sea privada, de lo que resulta un despojo y una explotación a los trabajadores por parte de los propietarios: la clase patronal capitalista. </span><span style="font-size: 9.5pt; color: black"> </span><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><span>  </span></span></span></span></span></p><p><span style="font-size: 9.5pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><span></span>Toda esta explotación, es legalizada y protegida por el Estado, que con sus leyes, ejércitos y policías, se encargan de resguardar sus propios privilegios burocráticos y los de la clase patronal.<span>  </span></span><span style="font-size: 9.5pt; color: black"> </span><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><span>  </span></span></span></span></span></p><p><span style="font-size: 9.5pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><span></span>E</span></span></span></span><span style="font-size: 9.5pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9.5pt; color: black">s para construir una nueva sociedad, que garantice el bienestar pleno para todas las personas, basada en la propiedad Colectiva y el principio de Libertad, y donde <strong>no</strong> exista la dominación y explotación de una parte de la sociedad sobre la otra, es que nace La Otra Campaña, que busca agrupar a todos los explotados y oprimidos del campo y la ciudad para luchar contra el sistema mercantil capitalista,<span>  </span>que basado en la generación de ganancias para unos pocos, solo puede ofrecer miseria y marginación para las mayorías.</span><span style="font-size: 9.5pt; color: black"> </span><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><span>  </span></span></span></span></span></p><p><span style="font-size: 9.5pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><span></span>Los Anarquistas Revolucionarios de la Alianza de los Comunistas Libertarios, te invitamos a sumarte a la construcción de éste proyecto anticapitalista, y a participar en la transformación revolucionaria de la sociedad. <em>¡Únete! </em></span><span style="font-size: 9pt; color: black"></span><span style="font-size: 9pt; color: black"> </span></span></span></span></p><p><span style="font-size: 9.5pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black"></span><span><strong>¡Ni Estado, Ni Capital! ¡Socialismo y Libertad!</strong></span><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><strong> </strong></span></span></span></span></p><p><span style="font-size: 9.5pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 9.5pt; color: black"></span><span style="font-size: 9.5pt; color: black"><strong>Alianza de los Comunistas Libertarios, Organización Política Anarquista.</strong></span> </span></span></span></p>]]></description><pubDate>Sat, 18 Nov 2006 21:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Anarquismo Revolucionario y los Partidos Pol&#xED;ticos.</title><link>https://anarquismo.blogia.com/2006/103001-el-anarquismo-revolucionario-y-los-partidos-politicos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://anarquismo.blogia.com/2006/103001-el-anarquismo-revolucionario-y-los-partidos-politicos-.php</guid><description><![CDATA[&nbsp; <p align="left">&nbsp;</p><p align="left">&nbsp;Durante largo tiempo se ha tenido una concepci&oacute;n equivocada sobre la visi&oacute;n de los anarquistas frente a los partidos. Nosotros, los anarquistas revolucionarios, en este documento, queremos esclarecer un poco la cuesti&oacute;n. </p><p>Empezaremos diciendo que ubicamos el nacimiento de nuestra ideolog&iacute;a con las concepciones filos&oacute;ficas y pol&iacute;ticas del revolucionario ruso Mijail Bakunin. Partiendo de ah&iacute;, declaramos que Bakunin, como abnegado luchador por la causa de los trabajadores, y como tal, enemigo de la explotaci&oacute;n burguesa capitalista y de la opresi&oacute;n estatista, comprend&iacute;a a la perfecci&oacute;n la necesidad hist&oacute;rica de un <em>partido revolucionario</em>, formado &uacute;nicamente por&nbsp; los elementos mas entregados y abnegados a la causa revolucionaria. </p><p>Bakunin no solo comprend&iacute;a la necesidad de una organizaci&oacute;n de tales caracter&iacute;sticas, sino que adem&aacute;s la construy&oacute; en el a&ntilde;o de 1868 bajo el nombre de <em>"Alianza de la Democracia Socialista". </em>La Alianza fue fundada en el mismo periodo en que exist&iacute;a la Asociaci&oacute;n Internacional de los Trabajadores, (Primera Internacional) de hecho los aliancistas fueron acusados injusta y err&oacute;neamente por los marxistas de "querer debilitar a la Internacional formando una nueva en el seno de la misma". Sin embargo, la realidad era radicalmente distinta, ya que lejos de pensar en debilitarla, Bakunin comprend&iacute;a de manera correcta qu&eacute; el mejor complemento de la Internacional de los Trabajadores, ser&iacute;a una organizaci&oacute;n de los elementos mas preparados y con un alto grado de conciencia revolucionaria que pudiese conducir al amplio n&uacute;mero de trabajadores organizados en la Internacional por un rumbo aut&eacute;nticamente socialista y revolucionario. He aqu&iacute; como Miguel Bakunin explica la relaci&oacute;n entre la Organizaci&oacute;n revolucionaria de vanguardia (La Alianza) y aquel inmenso y formidable Frente proletario de masas que era la Asociaci&oacute;n Internacional de los Trabajadores: </p><p><em>"La Alianza es el complemento necesario de la Internacional. Pero la Internacional y la Alianza, pese a dirigirse hacia el mismo objetivo final, tienen al mismo tiempo objetos distintos. La una tiene por misi&oacute;n reunir las masas obreras, los millones de trabajadores, a trav&eacute;s de las fronteras de todos los Estados en un &uacute;nico cuerpo inmenso y compacto; la otra, la Alianza, tiene por misi&oacute;n el dar a estas masas una direcci&oacute;n realmente revolucionaria. Los programas de la una y de la otra, sin ser opuestos en absoluto, son distintos por el grado mismo de su desarrollo respectivo. El de la Internacional solamente si se toma en serio contiene en germen, pero solamente en germen, todo el programa de la Alianza. El programa de la Alianza es la explicaci&oacute;n &uacute;ltima del de la Internacional."</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p align="right">Miguel Bakunin; Afirmaci&oacute;n de la Alianza.<em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em></p><p>Ahora bien, a pesar de que los anarquistas reconocemos la necesidad de construir una organizaci&oacute;n revolucionaria con unidad t&aacute;ctica e ideol&oacute;gica, que tenga como tarea el concientizar a la clase trabajadora de su papel hist&oacute;rico revolucionario, de barrer con el capitalismo y con todas las instituciones de la desigualdad, rechazamos, para referirnos a tal organizaci&oacute;n, el uso del concepto "partido".&nbsp; Rechazamos el emplear este termino por las dos concepciones que se desprenden de la palabra en cuesti&oacute;n.&nbsp; La primera, es la confusi&oacute;n con los partidos pol&iacute;ticos burgueses y la segunda con la concepci&oacute;n del partido marxista-leninista. Son precisamente estas dos ideas las que nos disponemos a analizar en las siguientes l&iacute;neas.</p><p><strong>El concepto "partido"</strong></p><p>Nuestro objetivo como Organizaci&oacute;n revolucionaria es hacer concientes a los proletarios de su poder social y que este mismo poder puede derribar a la sociedad capitalista, por tanto, nuestra labor es la de organizar las fuerzas populares desde las bases, es decir, su organizaci&oacute;n independiente de la clase dominante, y creemos inapropiado presentarnos ante los trabajadores como un "partido obrero", puesto que hoy en d&iacute;a se entiende por partido la noci&oacute;n burguesa de: elecciones, parlamento, poder pol&iacute;tico, y toda una serie de conceptos que van en contra de la emancipaci&oacute;n popular. Estamos convencidos de que los partidos o los individuos que se digan representantes de la clase explotada y de los oprimidos y que creen en estos la&nbsp; esperanza de su emancipaci&oacute;n mediante las elecciones y los parlamentos no hace mas que reforzar las instituciones pol&iacute;ticas de la burgues&iacute;a y por consecuencia l&oacute;gica, refuerza tambi&eacute;n, el despotismo, la explotaci&oacute;n, la tiran&iacute;a...</p><p><strong>El Partido leninista y la Organizaci&oacute;n pol&iacute;tica anarquista.</strong></p><p>Pero no solo nos arriesgar&iacute;amos a la confusi&oacute;n con los partidos burgueses, sino que tambi&eacute;n con los partidos leninistas. Aqu&iacute; surge algo interesante, el leninismo promueve la creaci&oacute;n de un partido que represente los intereses de la clase obrera. Se podr&iacute;a llegar a pensar que aqu&iacute; los anarquistas coincidimos con el planteamiento leninista, mas sin embargo declaramos rotundamente que <strong>no</strong> es as&iacute;. Y no es as&iacute; por dos razones, en principio, porque como se puede comprobar al inicio de este documento, la concepci&oacute;n de una Organizaci&oacute;n de los elementos de vanguardia, <strong>no</strong> es, como muchos piensan, expuesta por vez primera por Lenin. Con d&eacute;cadas de antelaci&oacute;n Bakunin entendi&oacute; que las organizaciones de defensa y resistencia del Frente de Masas (por ejemplo los sindicatos o las asociaciones obreras internacionales) no eran suficientes para emprender una lucha revolucionaria, sino que hac&iacute;an falta, adem&aacute;s, los <em>n&uacute;cleos</em> de los revolucionarios mas concientes que les disputaran la direcci&oacute;n de los movimientos populares a las tendencias reformistas y a las abiertamente burguesas. La otra gran diferencia con la concepci&oacute;n leninista es a&uacute;n mucho mas importante, pues es la que tiene que ver con los objetivos que cada una de las tendencias nos trazamos. Una, la leninista, es partidaria de que el partido de&nbsp; vanguardia tome el poder del Estado una vez ganada la revoluci&oacute;n, puesto que los miembros del partido son, supuestamente, los mas concientes, los mas inteligentes, quienes pueden representar perfectamente los intereses del proletariado. La funci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n pol&iacute;tica anarquista, por su parte, no tiene como objetivo tomar el poder del Estado, al contrario de los leninistas, nosotros queremos la destrucci&oacute;n del Estado, puesto que sabemos que la conformaci&oacute;n del poder pol&iacute;tico y militar por una minor&iacute;a en nombre de la revoluci&oacute;n es el acto mas da&ntilde;ino que se le puede hacer a la propia revoluci&oacute;n. </p><p>El tomar el poder pol&iacute;tico, es decir, el que una minor&iacute;a se convierta en un n&uacute;cleo de pol&iacute;ticos profesionales, que tengan el derecho de tomar decisiones por ellos mismos e impon&eacute;rselas a las masas, es crear el germen de la burocratizaci&oacute;n, de la contrarrevoluci&oacute;n, es sentar las bases para volver a dividir a la sociedad en una minor&iacute;a privilegiada y en una inmensa mayor&iacute;a oprimida&nbsp; y dominada. El objetivo de la Organizaci&oacute;n anarquista no es el poder pol&iacute;tico, sino la construcci&oacute;n del poder popular proletario, constituido de abajo a arriba, &oacute;sea, todo el poder fundido en la colectividad del pueblo trabajador a trav&eacute;s de sus &oacute;rganos de decisi&oacute;n asamblearios y horizontales. </p><p><strong>Anarquismo y Organizaci&oacute;n revolucionaria.</strong></p><p>Pero el Anarquismo Revolucionario no solo vio expresado su programa en una Organizaci&oacute;n homog&eacute;nea durante la &eacute;poca de Bakunin, adem&aacute;s de la Alianza de la Democracia Socialista, han existido otras agrupaciones similares y que intentaron cumplir el mismo rol que los aliancistas, como el Grupo Dielo Trouda (La Causa de los Trabajadores) conformado, sobre todo, por anarquistas rusos y ucranianos que hab&iacute;an luchado junto al proletariado ruso en la revoluci&oacute;n rusa, despu&eacute;s convertida por los bolcheviques en dictadura estatista-partidista.</p><p>El Grupo Dielo Trouda public&oacute; a finales de los a&ntilde;os 20&#39; un documento muy importante para el Movimiento Libertario internacional, que abri&oacute; la brecha entre la l&iacute;nea del anarquismo organizado y las expresiones individualistas que renegaban de conformar una Organizaci&oacute;n de vanguardia. Las l&iacute;nea de los "anti-organizaci&oacute;n" representaba a los elementos que no quer&iacute;an adquirir un compromiso y una responsabilidad militante, aquellos que renegaban de la disciplina revolucionaria que como bien indica Nestor Makhno es necesaria para la realizaci&oacute;n optima de nuestras tareas. Estas breves l&iacute;neas nos ayudaran a esclarecer el asunto en cuesti&oacute;n:</p><p><em>"</em><em>Sin disciplina en la organizaci&oacute;n es imposible emprender cualquier acci&oacute;n revolucionaria seria. Sin disciplina la vanguardia revolucionaria no puede existir, porque entonces ella se encontrar&iacute;a en completa desuni&oacute;n practica, ser&iacute;a incapaz de formular las tareas del momento e incapaz de cumplir el papel iniciador que de ella esperan las masas."</em></p><p align="right"><em>Nestor Makhno , "Sobre la Disciplina Revolucionaria"</em></p><p align="left"><em>La Plataforma Organizativa</em>, es el documento que el Grupo Dielo Trouda public&oacute; con la perspectiva de levantar la Uni&oacute;n General de Anarquistas, una Organizaci&oacute;n de la vanguardia anarquista revolucionaria, en ese documento, se plasman los argumentos de la necesidad de una estructura organizativa de ese&nbsp;&nbsp;&nbsp;genero.</p><p align="left">Otro ejemplo del anarquismo constituido en Organizaci&oacute;n revolucionaria es el de "Los Amigos de Durruti" en Espa&ntilde;a durante la d&eacute;cada de los 30&#39; en medio de la guerra civil espa&ntilde;ola. "Los Amigos de Durruti" fueron un grupo de anarcosindicalistas de la CNT que comprendieron la necesidad de constituirse en direcci&oacute;n revolucionaria conciente, despu&eacute;s de que la CNT comenzase a cometer errores hist&oacute;ricos como entrar al gobierno burgu&eacute;s de la Republica. "los Amigos de Durruti", que toman su nombre en memoria del revolucionario anarquista Buenaventura Durruti (que muri&oacute; en combate el 20 de noviembre de 1936), apreciaron que era urgente en aquellas circunstancias formar un n&uacute;cleo que pudiese se&ntilde;alar las posiciones correctas para el proletariado espa&ntilde;ol, y volver a la v&iacute;a estrictamente colectivista y anti-estatista defendida desde el primer d&iacute;a de la Revoluci&oacute;n espa&ntilde;ola por Durruti y Ascaso. </p><p><strong>Conclusi&oacute;n </strong></p><p>Podemos resumir que los anarquistas de la l&iacute;nea Bakuninista somos partidarios de una Organizaci&oacute;n revolucionaria especifica, que participe en los movimientos populares, tratando de insertar nuestro programa Socialista Libertario en ellos y conducir las luchas populares por un sendero anti-capitalista, para abolir la propiedad privada de los medios de producci&oacute;n y fundar el poder popular horizontal y asambleario, sobre las ruinas de todo lo que se llama poder pol&iacute;tico y Estado. </p><p>Una Organizaci&oacute;n de ese tipo es la que buscamos construir los militantes de la Alianza de los Comunistas Libertarios y por la que trabajamos en el d&iacute;a a d&iacute;a en pos de la revoluci&oacute;n social y de la emancipaci&oacute;n mundial.</p><p><strong>Alianza de los Comunistas Libertarios; Organizaci&oacute;n Pol&iacute;tica Anarquista.</strong></p><p><strong>Noviembre de 2004</strong> (Publicado como volante).</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Mon, 30 Oct 2006 02:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Sistema Capitalista</title><link>https://anarquismo.blogia.com/2006/091701-el-sistema-capitalista.php</link><guid isPermaLink="true">https://anarquismo.blogia.com/2006/091701-el-sistema-capitalista.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p align="center"><strong><br /></strong><strong>por: Miguel Bakunin </strong></p><p align="center">&nbsp;</p><p>   &iquest;Es preciso repetir los argumentos irrefutables del socialismo, los argumentos que ning&uacute;n economista burgu&eacute;s ha conseguido destruir? &iquest;Qu&eacute; es la propiedad, que es el capital, bajo <em>su forma actual</em>? Para el capitalista y para el propietario es el poder y el derecho, garantizados y protegidos por el Estado, de vivir sin trabajar, y como ni la propiedad ni el capital producen absolutamente nada cuando no est&aacute;n fecundados por el trabajo, es el poder y el derecho de vivir por el trabajo ajeno, de explotar el trabajo de aquellos que, no teniendo ni propiedad ni capitales, est&aacute;n forzados a vender su fuerza productiva a los felices detentadores de la una y de los otros. </p><p>   Advertid que dejo aqu&iacute; absolutamente a un lado esta cuesti&oacute;n: &iquest;Por qu&eacute; v&iacute;as y como ha ca&iacute;do la propiedad y el capital en manos de sus detentadores actuales? Cuesti&oacute;n que, cuando es considerada desde el punto de vista de la historia, de la l&oacute;gica y de la justicia, no puede ser resuelta de otro modo que contra los detentadores. Me limito a constatar simplemente que los propietarios y los capitalistas <em>en tanto que viven, no de su trabajo productivo</em>, sino de la renta de sus tierras, del alquiler de sus construcciones, y de los intereses de sus capitales, o bien de la especulaci&oacute;n sobre sus tierras y sus construcciones y sobre sus capitales, o bien de la explotaci&oacute;n comercial o industrial del trabajo manual del proletariado -especulaci&oacute;n y explotaci&oacute;n que constituyen sin duda una especie de trabajo, pero un trabajo perfectamente improductivo (seg&uacute;n eso tambi&eacute;n los ladrones y los reyes trabajan)- que todas esas gentes digo, viven en detrimento del proletariado.</p><p>   S&eacute; muy bien que esa manera de vivir es infinitamente honrada en todos los pa&iacute;ses civilizados; que es expresa y tiernamente protegida por todos los Estados, y que los Estados, las religiones, todas las leyes jur&iacute;dicas, criminales y civiles, todos los gobiernos pol&iacute;ticos, mon&aacute;rquicos y republicanos, con sus inmensas administraciones policiales, judiciales, y con sus ej&eacute;rcitos permanentes, no tienen propiamente otra misi&oacute;n que la de consagrarla y protegerla. En presencia de autoridades tan poderosas y tan respetables, no me permito, pues, preguntar siquiera si esa manera de vivir, desde el punto de vista de la justicia humana, de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad humana es legitima. Me pregunto simplemente: En esas condiciones la fraternidad y la igualdad entre los explotadores y explotados, y la justicia, as&iacute; como la libertad para los explotados, &iquest;son posibles?</p><p>   Supongamos tambi&eacute;n, como lo pretenden los se&ntilde;ores economistas burgueses, y con ellos todos los abogados, todos los adoradores y creyentes del derecho jur&iacute;dico, todos esos sacerdotes del derecho criminal y civil, supongamos que esa relaci&oacute;n econ&oacute;mica de los explotadores frente a los explotados, y la justicia, as&iacute; como la libertad para ellos es consecuencia fatal, el producto de una ley social eterna e indestructible: permanece una verdad que la explotaci&oacute;n excluye la fraternidad y la igualdad.</p><p>   Excluye la igualdad econ&oacute;mica; eso se entiende por si mismo. Supongamos que soy su trabajador y usted mi patr&oacute;n. Si le ofrezco mi trabajo al mas bajo precio posible, si consiento en hacerle vivir con el producto de mi trabajo, no es por abnegaci&oacute;n, ni por amor fraternal hacia usted -ning&uacute;n economista burgu&eacute;s se atrever&aacute; a afirmarlo, por id&iacute;licos e ingenuos que sean los razonamientos de estos se&ntilde;ores cuando se ponen a hablar de las relaciones y de los sentimientos rec&iacute;procos que <em>deber&iacute;an</em> existir entre los patrones y los obreros-, no, lo hago porque si no lo hiciese yo y mi familia morir&iacute;amos de hambre. Por tanto, estoy obligado a venderle mi trabajo al mas bajo precio posible, estoy obligado a ello por el hambre.</p><p>   Pero -dicen los economistas- los propietarios, los capitalistas, los patrones, est&aacute;n <em>igualmente</em> forzados a buscar y a comprar el trabajo del proletario. Es verdad, est&aacute;n obligados a ello, pero no<em> igualmente. </em>&iexcl;Ah, si hubiese igualdad entre el que demanda y el que ofrece, entre la necesidad de comprar el trabajo y la de venderlo, no existir&iacute;an la esclavitud y la miseria del proletariado! Pero es que entonces no habr&iacute;a tampoco ni capitalistas ni propietarios, ni proletariado, ni ricos ni pobres; no habr&iacute;a nada m&aacute;s que trabajadores. Los explotadores no son y no pueden ser tales precisamente m&aacute;s que porque esa igualdad no existe.</p><p>   No existe, porque en la sociedad moderna, donde la producci&oacute;n de las riquezas se hace por la intervenci&oacute;n del capital asalariado del trabajo, el crecimiento de la poblaci&oacute;n es mucho mas r&aacute;pido que el de la producci&oacute;n, de donde resulta que la oferta del trabajo debe sobrepasar siempre necesariamente a la demanda, lo que tiene que tener por consecuencia infalible la disminuci&oacute;n <em>relativa </em>de los salarios. Constituida as&iacute; la producci&oacute;n, monopolizada, explotada por el capital burgu&eacute;s, se encuentra empujada, por una parte, mediante la concurrencia que se hacen los capitalistas entre si, a concentrarse cada d&iacute;a mas en manos de un numero cada vez mas peque&ntilde;o de capitalistas muy poderosos -pues los peque&ntilde;os y medianos capitales sucumben naturalmente en esa lucha asesina, ya que no pueden producir con los mismos gastos que los grandes-, o en manos de sociedades an&oacute;nimas, mas poderosas por la reuni&oacute;n de sus capitales que los mas grandes capitalistas aislados; por otra parte, es obligada por esa misma concurrencia a vender sus productos al mas bajo precio posible. No puede llegar a ese doble resultado mas que rechazando un numero mas y mas considerable de peque&ntilde;os y medianos capitalistas, especuladores, comerciantes e industriales, del mundo de los explotadores hacia el del proletariado explotado, y haciendo al mismo tiempo econom&iacute;as progresivas sobre los salarios de ese mismo proletariado.</p><p>   Por otro lado, la masa del proletariado aumenta siempre, por el crecimiento natural de la poblaci&oacute;n, que la miseria misma, como se sabe, no detiene apenas, y por la remisi&oacute;n a su seno de un numero creciente de burgueses en otro tiempo propietarios, capitalistas, comerciantes e industriales -y aumentando, como acabo de decirlo, en una proporci&oacute;n mas fuerte que las necesidades de la producci&oacute;n explotada en comandita por el capital burgu&eacute;s--, resulta de ello una concurrencia desastrosa entre los trabajadores mismos; porque no teniendo otro medio de existencia que su trabajo manual, son impulsados, por el temor a verse reemplazados por otros, a vender su trabajo al mas bajo precio posible. Esta tendencia de los trabajadores, o mas bien esa necesidad a que se ven condenados por su miseria, combinada con la tendencia mas o menos forzada de los patronos a vender sus productos a sus trabajadores, al mas bajo precio posible, reproduce constantemente y consolida la miseria del proletariado. Siendo pobre, el obrero debe vender su trabajo casi por nada, y por que lo vende casi por nada, se vuelve m&aacute;s y m&aacute;s pobre.</p><p>   S&iacute;, mas pobre, verdaderamente. Por que en ese trabajo forzado, las fuerzas productivas del obrero, abusivamente aplicadas, despiadadamente explotadas, excesivamente gastadas y muy mal nutridas, se gastan pronto; y una vez que se han gastado, &iquest;Qu&eacute; vale en el mercado su trabajo, que vale esa <em>&uacute;nica mercanc&iacute;a</em> que posee y cuya venta cotidiana le hace vivir? Nada. &iquest;Y entonces? Entonces no le queda otro remedio que morir.</p><p>   &iquest;Cu&aacute;l es en un pa&iacute;s dado, el m&aacute;s bajo salario posible? Es el precio de lo que es considerado por los proletarios de ese pa&iacute;s, como <em>absolutamente necesario</em> para el mantenimiento de un hombre. Los economistas burgueses de todos los pa&iacute;ses est&aacute;n de acuerdo en este punto.</p><p>   Turgot, aquel a quien se convino en llamar el <em>virtuoso ministro </em>de Luis XVI, y que era realmente un hombre de bien, dijo:</p><p>   "El simple obrero que no tiene mas que sus brazos, no tiene nada, mas que en tanto que llegue a vender a otros su esfuerzo. Lo vende m&aacute;s o menos caro; pero ese precio m&aacute;s o menos alto, no depende de &eacute;l solo: depende del acuerdo que forma con aquel que paga su trabajo. Este le paga lo menos caro que puede; como tiene elecci&oacute;n entre un gran n&uacute;mero de obreros, prefiere el que trabaja mas barato. <em>Los obreros est&aacute;n, pues, forzados a bajar el precio en competencia los unos con los otros. En todo g&eacute;nero de trabajo, debe suceder que el salario del obrero se limita a lo que le es necesario para procurarle la existencia" </em>(Reflexion sur la formation et la distribution des richesses).  </p><p>&nbsp;</p><p>   J. B Say, el verdadero padre de los economistas burgueses en Francia, dice tambi&eacute;n: </p><p>   "los salarios son tanto mas elevados cuanto mas demanda existe para el trabajo y menos oferta, y se reducen a medida que el trabajo del obrero es mas ofrecido y menos demandado. Es la relaci&oacute;n de la ofertan con la demanda la que regula los precios de esa mercanc&iacute;a llamada el <em>trabajo del obrero, </em>como regula los precios de todos los otros servicios p&uacute;blicos. En cuanto los salarios van un poco m&aacute;s all&aacute; de la tasa necesaria para que <em>las familias de los obreros puedan mantenerse</em>, los hijos se multiplican y una oferta m&aacute;s grande se pone pronto en proporci&oacute;n con una demanda m&aacute;s amplia. Cuando, al contrario, la demanda de trabajadores es inferior a la cantidad de gentes que se ofrecen para trabajar, <em>sus ganancias declinan</em> por debajo de la tasa necesaria para que la clase pueda mantenerse en el mismo n&uacute;mero. <em>Las familias m&aacute;s cargadas de hijos desaparecen</em>; desde entonces la oferta de trabajo declina y siendo el trabajo menos ofrecido, el precio sube... De suerte que <em>es dif&iacute;cil que el precio del trabajo del simple jornalero se eleve o se disminuya por encima o debajo del nivel de tasa necesario para mantener la clase</em> (de los obreros, el proletariado) <em>en el numero de que se tiene necesidad</em>" (Cours complet d&#39;economie politique) </p><p>   "El precio, como el valor (en la econom&iacute;a social actual) es cosa esencialmente m&oacute;vil, por consecuencia, esencialmente variable, y que, en sus variaciones, no se regula mas que por la concurrencia, concurrencia, no olvidemos, que como convienen Turgot y Say tiene por efecto <em>necesario </em>no dar en salario al obrero <em>mas que lo que le impide justamente morir de hambre, y mantiene la clase en el numero de que se tiene necesidad"</em> (Histoire de la R&eacute;volution; Louis Blanc.) </p><p>  Por tanto, el precio corriente de los estricto necesario es la medida constante, ordinaria, por encima de la cual <em>ni puede </em>elevarse largo tiempo ni mucho los salarios de los obreros, pero por bajo de la cual caen muy a menudo, lo que tiene siempre por consecuencia la inanici&oacute;n, las enfermedades y la muerte, hasta que haya <em>desaparecido</em> un numero suficiente de trabajadores para hacer la oferta del trabajo no igual si no conforme a la demanda. </p><p>  Lo que los economistas llaman la igualdad entre la oferta y la demanda no constituyen todav&iacute;a la igualdad entre el demandante y los que ofertan. Supongamos que yo, fabricante, tenga necesidad de 100 trabajadores y que se presenten en el  mercado 100 -solamente 100- por que si se presentan mas, la oferta superar&iacute;a a la demanda, habr&iacute;a desigualdad evidente en detrimento de los trabajadores, y por consiguiente disminuci&oacute;n de salarios. Pero, puesto que no se han presentado mas que ese numero preciso, ni mas ni menos, parece a simple vista que hay igualdad perfecta: pues la oferta y la demanda, que son iguales en un mismo numero, son necesariamente iguales entre si. &iquest;Se desprende de eso que los obreros podr&iacute;an exigir de mi un salario y condiciones de trabajo que les aseguren los medios de una existencia verdaderamente libre, digan y humana? De ning&uacute;n modo. Si les concediese ese salario y esas condiciones, yo, capitalista, no ganar&iacute;a m&aacute;s que ellos, y no lo ganar&iacute;a aun m&aacute;s que a condici&oacute;n de trabajar como ellos. Pero entonces, &iquest;para que diablos ir&iacute;a a atormentarme y a arruinarme ofreci&eacute;ndoles las ventajas de mi capital? Si quiero trabajar como ellos trabajan, colocare el capital en otra parte a inter&eacute;s lo mas elevado posible y ofrecer&eacute; yo mismo mi trabajo a alg&uacute;n otro capitalista, como ellos me lo ofrecen a mi.</p><p>   Si, aprovech&aacute;ndome de la potencia de iniciativa que me da mi capital, pido a esos trabajadores que vengan a fecundarlo con su trabajo, no es por simpat&iacute;a hacia sus sufrimientos, ni por esp&iacute;ritu de justicia, ni por amor a la humanidad. Los capitalistas no son fil&aacute;ntropos, se arruinar&aacute;n en ese oficio. Es porque espero poder sacar de su trabajo una ganancia suficiente para vivir convenientemente y engrandecer mi querido capital al mismo tiempo, sin tener necesidad de trabajar. O bien trabajare tambi&eacute;n, pero de otro modo que mis obreros. Mi trabajo ser&aacute; de otra naturaleza y ser&aacute; infinitamente mejor retribuido que el suyo. Ser&aacute; un trabajo de administraci&oacute;n y de explotaci&oacute;n, no de producci&oacute;n.</p><p>   Pero el trabajo administrativo, &iquest;no es un trabajo productivo? Sin duda, lo es, porque sin una buena e inteligente administraci&oacute;n, el trabajo manual no producir&iacute;a nada, o producir&iacute;a poco y mal. Pero desde el punto de vista de la justicia y de la utilidad de la producci&oacute;n misma, no es de ning&uacute;n modo necesario que ese trabajo sea monopolizado en mis manos, y sobre todo,  que sea retribuido mas que el trabajo manual. Las asociaciones cooperativas han demostrado que los obreros saben y pueden administrar muy bien las empresas industriales, por obreros que eligen en su seno y que reciben la misma retribuci&oacute;n que los otros. Por tanto, si concentro el poder administrativo en mis manos, no es para utilidad de la producci&oacute;n, es por mi propia utilidad, por la de la explotaci&oacute;n. Como amo absoluto de mi establecimiento, percibo por mi jornada de trabajo diez, veinte, y si soy un gran industrial, con frecuencia cien veces m&aacute;s de lo que mi obrero perciba por la suya, a pesar de que mi trabajo sea, sin comparaci&oacute;n, menos penoso que el suyo. </p><p> Pero el capitalista, el jefe de un establecimiento, corre riesgos, se dice, mientras que el obrero no corre ninguno. Esto no es verdad, porque aun desde ese punto de vista todas las desventajas est&aacute;n de parte del obrero. El jefe de un establecimiento puede conducir mal sus negocios, puede ser liquidado por las concurrencias, o bien ser victima de una gran crisis comercial o de una cat&aacute;strofe imprevista; en una palabra, puede arruinarse. Esto es verdad. Pero veamos, &iquest;hab&eacute;is visto a industriales burgueses arruinarse y verse reducidos a un gasto tal de miseria que ellos y los suyos mueran de hambre, o se vean forzados a descender al estado de jornaleros, al estado de obreros? Eso no llega casi nunca, se puede decir que nunca. Ante todo es raro que un industrial no conserve alguna cosa, por arruinado que parezca. En el tiempo que corre, todas las bancarrotas son m&aacute;s o menos fraudulentas. Pero si no se ha conservado absolutamente nada, le quedan siempre sus alianzas de familias, sus relaciones sociales, que, con ayuda de la instrucci&oacute;n que su capital perdido le hab&iacute;a permitido adquirir y dar a sus hijos, le permiten colocar a estos y a si mismo en el alto proletariado, en el <em>proletariado privilegiado; </em>sea en alguna funci&oacute;n del estado, sea como administrador asalariado de una empresa comercial o industria, sea, en fin, como dependiente, con una retribuci&oacute;n  de su trabajo siempre superior a la que hab&iacute;a pagado a sus obreros.</p><p>    Los riesgos del obrero son infinitamente m&aacute;s grandes. Ante todo, si el establecimiento en que esta empleado va a la bancarrota, queda algunos d&iacute;as y a menudo algunas semanas sin trabajo; y para el, eso es mas que la ruina, es la muerte; porque come cada d&iacute;a todo lo que gana. Los ahorros del trabajador son un cuento de hadas inventado por los economistas burgueses para adormecer el d&eacute;bil sentimiento de justicia, los remordimientos que pudieran despertarse por casualidad en el seno mismo de su clase. Ese cuento rid&iacute;culo y odioso no adormecer&aacute; nunca las angustias del trabajador. Sabe lo que le cuesta satisfacer las necesidades diarias de su numerosa familia. Si tuviese ahorros, no enviar&iacute;a a sus pobres hijos, desde la edad de seis a&ntilde;os, a agotarse, a debilitarse, a hacerse f&iacute;sica y moralmente asesinar en las fabricas donde est&aacute;n forzados a trabajar noche y d&iacute;a, una jornada de doce y con frecuencia de catorce horas.</p><p>   Si acontece algunas veces que el obrero hace alg&uacute;n peque&ntilde;o ahorro, es consumido bien pronto por los d&iacute;as de paro forzoso que interrumpen demasiado a menudo y demasiado cruelmente su trabajo, tanto como por los accidentes imprevistos y las enfermedades que pueden sobrevenir en su familia. En cuanto a los accidentes y a las enfermedades que pueden alcanzarle a el mismo, constituyen un riesgo en comparaci&oacute;n del cual todos los riesgos del jefe del establecimiento, del patr&oacute;n, no son nada: porque para el obrero, la enfermedad que lesiona la &uacute;nica riqueza que posee, su facultad productiva, su fuerza de trabajo, sobre todo la enfermedad prolongada, es la mas terrible bancarrota, una bancarrota que significa, para sus hijos y para &eacute;l, el hambre y la muerte. </p><p>   Se ve bien que con las condiciones que yo, capitalista que necesito 100 obreros para fecundar mi capital, ofrezco a esos obreros, todas las ventajas son para m&iacute;, todas las desventajas son para ellos. No les propongo ni m&aacute;s ni menos que explotarlos, y si quisiese ser sincero, de lo que sin duda me guardare bien, les dir&iacute;a: </p><p>   "Ved, queridos hijos, tengo ah&iacute; un capital que en rigor no deber&iacute;a producir nada, porque una cosa muerta no puede producir nada, no hay nada de productivo fuera del trabajo. Si fuese as&iacute;, no podr&iacute;a sacar de el otro provecho que el de consumirlo improductivamente y, una vez que lo haya consumido, no tendr&eacute; nada. Pero gracias a las instituciones sociales y pol&iacute;ticas que nos rigen y que est&aacute;n todas a mi favor, en la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica actual mi capital es supuesto como productor tambi&eacute;n: me da <em>intereses. </em>Sobre quien deben ser tomados esos intereses -y deben serlo sobre alguno, pues en realidad por si mismo no produce nada en absoluto-, eso no os ata&ntilde;e. Bastaos saber que rinde intereses. Solo que esos intereses son insuficientes para cubrir mis gastos. No soy un hombre tosco como vosotros, no puedo ni quiero contentarme con poco. Quiero vivir, habitar una hermosa casa, comer y beber bien, pasear en carroza, aparentar, en una palabra, procurarme todos los goces de la vida. Quiero tambi&eacute;n dar una buena educaci&oacute;n a mis hijos, hacerlos se&ntilde;ores y enviarles a estudiar, a fin de que, mucho mas instruidos que los vuestros, puedan dominarlos un d&iacute;a  como os domino yo hoy. Y como la instrucci&oacute;n sola no basta, quiero dejarles una gran herencia, para que al repartirla entre ellos queden al menos tan ricos como yo. Por consiguiente, adem&aacute;s de los goces que quiero darme, quiero tambi&eacute;n acrecentar mi capital. &iquest;C&oacute;mo har&eacute; para llegar a ese fin? Armado de ese capital me propongo explotarlos, y os propongo que os dej&eacute;is explotar por m&iacute;. Vosotros trabajareis y yo recoger&eacute; y me apropiare y vender&eacute; por mi propia cuenta el producto de vuestro trabajo, no dej&aacute;ndoos m&aacute;s que la parte absolutamente necesaria para que no mur&aacute;is de hambre hoy, a fin de que ma&ntilde;ana pod&aacute;is trabajar aun parar mi en las mismas condiciones; y cuando os haya agotado, os expulsare y os reemplazare por otros. Sabedlo bien, os pagar&eacute; un salario tan peque&ntilde;o, y os impondr&eacute; una jornada tan larga, condiciones de trabajo tan severas, tan desp&oacute;ticas, tan duras como sea posible; no por maldad -no tengo motivo para odiaros, ni para hacerlos mal-, sino por amor a la ganancia y para enriquecerme mas pronto; porque cuanto menos os pague y m&aacute;s trabaj&eacute;is vosotros, mas ganare."  </p><p>   He ah&iacute; lo que dice impl&iacute;citamente todo capitalista, todo empresario de industria, todo jefe de establecimiento, todo el que hace demanda de brazos, a los trabajadores que recluta.</p><p>   Pero, puesto que la oferta y la demanda son iguales, se dir&aacute;, &iquest;por qu&eacute; los obreros habr&iacute;an de aceptar tales condiciones? Teniendo el capitalista tanta necesidad de ocupar los 100 obreros como los 100 obreros de ser ocupados por el, &iquest;no se deduce que el primero, como cada uno de los segundos, est&aacute;n en condiciones perfectamente iguales? &iquest;No llegan ambos al mercado como dos mercados igualmente libres,  desde el punto de vista <em>jur&iacute;dico </em>al menos, aportando, el uno una mercanc&iacute;a que se llama <em>salario, </em>sea por d&iacute;a o a termino, que quiere cambiar contra otra mercanc&iacute;a que se llama <em>trabajo </em>del obrero, de tantas horas por d&iacute;a, y el otro su mercader&iacute;a, que se llama su <em>propio trabajo </em>diario y que quiere cambiar contra el salario ofrecido por el capitalista. Puesto que, en nuestra suposici&oacute;n, la demanda es de 100 trabajadores, y la oferta es de 100 trabajadores tambi&eacute;n, parece que en ambas partes las condiciones son iguales. </p><p>   No, no lo son de ning&uacute;n modo. &iquest;Qu&eacute; es lo que hace que el capitalista vaya al mercado? Es la necesidad de enriquecerse, de agrandar su capital y de procurarse la satisfacci&oacute;n de todas las ambiciones y vanidades sociales, de darse todos los goces imaginables. &iquest;Qu&eacute; es lo que lleva halla al obrero? Es la necesidad de comer hoy y ma&ntilde;ana, es el hambre. Por consiguiente, iguales desde el punto de vista de la ficci&oacute;n jur&iacute;dica, el capitalista y el obrero no lo son de ning&uacute;n modo desde su situaci&oacute;n econ&oacute;mica o real. El capitalista no esta amenazado por el hambre al llegar al mercado; sabe muy bien que si no encuentra hoy los trabajadores que busca, tendr&aacute; siempre algo que comer durante mucho tiempo, gracias a ese capital del que es el feliz poseedor. Si los obreros que encuentra en el mercado le hacen proposiciones que le parecen exageradas, porque, lejos de agrandar su fortuna y de mejorar aun mas su situaci&oacute;n econ&oacute;mica, esas proposiciones y esas condiciones podr&iacute;an, no digamos igualar, si no solo acercarlo un poco a la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de esos mismo obreros de quienes quiere comprar el trabajo, &iquest;Qu&eacute; hace entonces? Los reh&uacute;sa y espera. No siendo lo que le apremia la necesidad, si no el deseo de mejorar una posici&oacute;n que, comparada con la de los obrero es muy confortable, puede esperar; y esperara, por que la experiencia de los negocios le ense&ntilde;o que la resistencia de los obreros que, no teniendo ni capitales, ni confort, ni grandes ahorros, son apremiados por la necesidad despiadada del hambre, que esa resistencia no puede durar largo tiempo y que encontrara en fin los 100 obrero que busca y que ser&aacute;n forzados a aceptar las condiciones que encuentre &uacute;til para si mismo imponerles. Si estos las rechazan, otros vendr&aacute;n, otros vendr&aacute;n que se consideraran felices acept&aacute;ndolas. Es as&iacute; como suceden las cosas cada d&iacute;a a vista y a conocimiento de todo el mundo. </p><p>   Si, como consecuencia de circunstancias particulares que influyen de una misma manera mas constante sobre el estado del mercado, la rama de industria en que hab&iacute;a proyectado primero empleara su capital no le ofrece todas las ventajas que hab&iacute;a esperado, entonces aplicara ese mismo capital a otra rama; pues el capital burgu&eacute;s no esta ligado por su naturaleza a ninguna industria especial, si no que fecunda como dicen los economistas -explota, diremos nosotros-indefinidamente todas las industrias posibles. Supongamos en fin, que, sea incapacidad, sea desgracia independiente de su saber y de su voluntad, no consigue colocarlo en ninguna industria; y bien, comprara acciones y rentas; y si los intereses y dividendos que persigue le parecen insuficientes, se comprometer&aacute; en alg&uacute;n servicio es decir, vender&aacute; su trabajo, a su vez, pero en condiciones mucho mas lucrativas para si que las que hab&iacute;a propuesto a sus obreros. </p><p>   El capitalista va, pues, al mercado como hombre, si no absolutamente libre, al menos infinitamente m&aacute;s libre que el obrero. Es el encuentro del lucro con el hambre, del amo con el esclavo. Jur&iacute;dicamente son iguales; econ&oacute;micamente el obrero es el siervo del capitalista, aun antes de la concesi&oacute;n del tratado por el cual vender&aacute; a termino su persona y su libertad, porque esa amenaza terrible del hambre, que esta suspendida cada d&iacute;a sobre el y sobre su familia, le forzara a aceptar todas las condiciones que le sean impuestas por los c&aacute;lculos lucrativos del capitalista, del jefe de industria, del patr&oacute;n. </p><p>   Una vez que el trato es concretado, la servidumbre del obrero se hace doble; o m&aacute;s bien, antes de haber concertado ese trato, aguijoneado por el hambre, no era siervo m&aacute;s que en potencia; despu&eacute;s de haberlo concertado, se vuelve siervo efectivo. Porque, &iquest;Cu&aacute;l es la mercader&iacute;a que ha vendido a su patr&oacute;n? Es su trabajo, su servicio personal, la fuerza productiva corporal, intelectual y moral, que se encuentra en el y que es inseparable de su persona, pues, es su propia persona. En lo sucesivo el patr&oacute;n velara sobre el, sea discretamente, sea por medio de sus capataces, el patr&oacute;n ser&aacute; cada d&iacute;a, durante las horas y en las condiciones convenidas, el due&ntilde;o de sus actos y de sus movimientos. Le dir&aacute;: "har&aacute;s esto" y obrero estar&aacute; obligado a hacerlo; o bien "iras all&iacute;" y deber&aacute; ir. &iquest;No es eso lo que se llama servidumbre?</p><p>   El se&ntilde;or Carlos Marx ilustre jefe del comunismo alem&aacute;n observa justamente, en su magnifica obra "El Capital" que si el contrato que se concluyo libremente entre los vendedores de dinero, bajo la forma de salario, en tales condiciones de trabajo, y los vendedores de su propio trabajo, es decir, entre los patrones y lo obreros, en lugar de ser concluido a termino solamente, fuese concluido por toda la vida, constituir&iacute;a una esclavitud real. Concluido a termino y reservando al obrero la facultad de dejar a su patr&oacute;n, no constituye mas que una especie de servidumbre <em>voluntaria y pasajera. </em>Si, pasajera y voluntaria solo desde el punto de vista jur&iacute;dico, pero de ning&uacute;n modo desde el de la posibilidad econ&oacute;mica. El obrero tiene siempre el derecho de abandonar a su patr&oacute;n, pero, &iquest;dispone de los medios?</p><p>   Y si lo abandona, &iquest;ser&aacute; para comenzar una existencia libre en la que no tendr&aacute; otro patr&oacute;n mas que a si mismo? No, ser&aacute; para venderse a un nuevo patr&oacute;n. Ser&aacute; impulsado a ello fatalmente por esa misma hambre, esa libertad del obrero que exaltan tanto los economistas, los juristas y los republicanos burgueses, no es mas que una libertad te&oacute;rica sin ning&uacute;n medio de realizaci&oacute;n posible, por consiguiente una libertad ficticia, una mentira. La verdad es que toda la vida del obrero no presenta otra cosa que una continuidad desoladora de servidumbre a t&eacute;rmino, jur&iacute;dicamente voluntarias, pero econ&oacute;micamente forzadas, una permanencia de servidumbres, moment&aacute;neamente interrumpidas por la libertad acompa&ntilde;ada del hambre y por consiguiente una real esclavitud.</p><p>   Esa esclavitud se manifiesta, en la pr&aacute;ctica de cada d&iacute;a, de todas las maneras posibles. Al margen de las condiciones ya tan vejatorias del contrato, que hacen que hacen del obrero su subordinado, un servidor obediente y pasivo, y del patr&oacute;n un amo casi absoluto, es notorio que no existe casi un establecimiento industrial donde el amo, impulsado por una parte por ese doble instinto del lucro cuyo apetito no ha satisfecho nunca y del amo que quiere hacer sentir su omnipotencia, y por la otra, aprovech&aacute;ndose de la dependencia econ&oacute;mica en la que se encuentra el obrero, no contraviene esas condiciones en su beneficio y en detrimento del obrero: ya  al exigirle mas horas o medias horas o cuartos de hora de trabajo que no hab&iacute;a convenido, ya al disminuir su salario bajo un pretexto u otro, ya carg&aacute;ndole de multas arbitrarias o trat&aacute;ndole duramente, de una manera impertinente y grosera. Pero entonces el obrero debe abandonarlo, se dir&aacute;. Eso es f&aacute;cil de decir, pero no siempre f&aacute;cil de ejecutar. Algunas veces el obrero ha recibido avances, su mujer o sus hijos est&aacute;n enfermos, o bien la obra en su rama de industria esta mal remunerada. Otros patronos pagan aun menos que el suyo y, al dejarlo, no esta siempre seguro de encontrar otro. Y para el, hemos dicho, quedar sin trabajo es la muerte. Por lo dem&aacute;s, todos los patronos se entienden y todos se asemejan. Todos son casi igualmente vejatorios, injustos y duros.</p><p>   &iquest;No es esa una calumnia? No, esta en la naturaleza de las cosas y en la necesidad l&oacute;gica de las relaciones que existen entre los patronos y sus obreros. </p><p>  <strong><em>&iquest;Quer&eacute;is que los hombres no opriman a otros? Haced que no tengan nunca el poder de oprimirlos. </em></strong>&iquest;Quer&eacute;is que respeten la libertad, los derechos, el car&aacute;cter humano de sus semejantes? Haced que est&eacute;n forzados a respetarlos: <em>No forzados por la voluntad ni por la acci&oacute;n opresiva de otros hombres, ni por la represi&oacute;n del estado y de las leyes, necesariamente representadas y aplicadas por hombres, los que los har&iacute;an esclavos a su vez, sino por la organizaci&oacute;n  misma del medio social: organizaci&oacute;n constituida de modo que a&uacute;n dejando a cada uno el mas entero goce de su libertad no deje a nadie la posibilidad de elevarse por encima de los dem&aacute;s, ni de dominarlos, de otro modo que por la influencia natural de las cualidades intelectuales o morales que poseen, sin que esa influencia pueda imponerse nunca como un derecho ni apoyarse en una instituci&oacute;n pol&iacute;tica cualquiera.</em></p><p>   Todas las instituciones pol&iacute;ticas, aun las mas democr&aacute;ticas y fundadas en la m&aacute;s vasta aplicaci&oacute;n del sufragio universal, aun cuando comiencen, como lo hacen a menudo en su origen, por colocar en el poder a las personas mas dignas, y a las mas liberales, a las mas consagradas al bien com&uacute;n, y a las mas capaces de servirlo, acaban siempre <em>precisamente porque tienen por efecto necesario transformar la influencia y como tal perfectamente legitima de esos hombres, en un derecho, </em>para producir una doble desmoralizaci&oacute;n, un doble mal.</p><p>   Primeramente tiene por efecto inmediato y directo el transformar a los <em>hombres</em> realmente libres en <em>ciudadanos </em>llamados libres tambi&eacute;n y que por una ilusi&oacute;n y una infatuaci&oacute;n singulares, contin&uacute;an consider&aacute;ndose tambi&eacute;n como los iguales de todo el mundo, pero en realidad est&aacute;n <em>forzados a obedecer en lo sucesivo a los representantes de la ley, </em>a hombres. Y aunque esos hombres, desde el punto de vista econ&oacute;mico y social fueran realmente sus iguales, no dejan de ser desde el punto de vista pol&iacute;tico, los jefes a los cuales, bajo el pretexto del orden publico y en virtud de la llamada voluntad del pueblo, expresada por una resoluci&oacute;n no adoptada siquiera por unanimidad, sino por la mayor&iacute;a de los sufragios, todos los ciudadanos deben una <em>obediencia pasiva, </em>naturalmente en los limites determinados por la ley, limites que, como nos ense&ntilde;a la experiencia de todos los pa&iacute;ses, se extienden mucho siempre para el derecho del que manda y se reducen singularmente para el ciudadano que quisiera usar del derecho a la desobediencia legal.</p><p> Y bien, declaro que en tanto que los ciudadanos obedezcan a los representantes oficiales de la ley, a los jefes que son impuestos por el Estado, aunque esos jefes sean elegidos por el sufragio universal, son esclavos.</p><p>   &iquest;Qu&eacute; es la libertad? &iquest;Qu&eacute; es la autoridad? &iquest;La libertad de los hombres consistir&aacute; en la rebeli&oacute;n contra todas las leyes? No, en tanto que esas leyes son naturales, econ&oacute;micas y sociales, leyes no autoritariamente impuestas, sino inherentes a las cosas, a las relaciones, a las situaciones de que expresan el desenvolvimiento natural. Si, en tanto que son leyes pol&iacute;ticas y jur&iacute;dicas impuestas por los hombres a los hombres, sea por el derecho de la fuerza violentamente; sea hip&oacute;critamente, en nombre de una religi&oacute;n, o de una doctrina metaf&iacute;sica cualquiera; sea, en fin en virtud de esa ficci&oacute;n, de esa mentira democr&aacute;tica que se llama sufragio universal. </p><p>   Contra las leyes de la naturaleza, para el hombre no hay rebeli&oacute;n posible; por la simple raz&oacute;n de que &eacute;l mismo es sino un producto de esa naturaleza y no existe m&aacute;s que en virtud de esas leyes. Rebelarse contra ellas seria, pues, por su parte, una tentativa rid&iacute;cula, una rebeli&oacute;n contra &eacute;l mismo, un verdadero suicidio. Y aun cuando el hombre toma la determinaci&oacute;n de destruirse, obra tambi&eacute;n conforme a esas leyes naturales a las que nada, ni el pensamiento, ni la voluntad, ni la desesperaci&oacute;n, ni ning&uacute;n otra pasi&oacute;n ni la vida ni la muerte podr&iacute;an sustraerse. El mismo no es otra cosa que naturaleza; sus sentimientos mas sublimes, mas monstruosos, las determinaciones mas desnaturalizadas, las mas ego&iacute;stas o las mas heroicas de su voluntad, sus pensamientos mas abstractos, los mas teol&oacute;gicos, los mas locos todo eso no es m&aacute;s que naturaleza. La naturaleza envuelta penetra, constituye toda su existencia. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a jam&aacute;s salir de la naturaleza?</p><p>   Se puede asombrar uno de que haya podido concebir la idea de salir de ella. Siendo la separaci&oacute;n tan completamente imposible, &iquest;C&oacute;mo ha podido so&ntilde;arla el hombre? &iquest;De donde procede ese sue&ntilde;o monstruoso? &iquest;De donde? De la teolog&iacute;a, de la ciencia de la nada, y mas tarde de la metaf&iacute;sica, que es la ciencia de la reconciliaci&oacute;n imposible de la nada con la realidad.</p><p>   No hay que confundir la teolog&iacute;a con la religi&oacute;n, ni el esp&iacute;ritu teol&oacute;gico con el sentimiento religioso. La religi&oacute;n nace en la vida animal. Es la expresi&oacute;n directa de la dependencia absoluta que todas las cosas, todos los seres que existen en el mundo se encuentran ante el gran todo, ante la naturaleza ante la infinita totalidad de las cosas y de los seres reales. </p><p>&nbsp;_________________________________________</p><p>&nbsp;Escr&iacute;benos: solidaridadproletaria@gmail.com&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 17 Sep 2006 23:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>El horror a la revoluci&#xF3;n.</title><link>https://anarquismo.blogia.com/2006/091503-el-horror-a-la-revolucion-.php</link><guid isPermaLink="true">https://anarquismo.blogia.com/2006/091503-el-horror-a-la-revolucion-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: 12pt; font-family: Verdana"><em>(El siguiente texto fue escrito por&nbsp;uno de los mas&nbsp;importantes revolucionarios mexicanos de todos los tiempos: <strong>Ricardo Flores Mag&oacute;n</strong>. Este texto es trascendental para entender lo que est&aacute; detr&aacute;s del hip&oacute;crita discurso de los pol&iacute;ticos capitalistas, que se llenan la boca hablando de "paz", pero que d&iacute;a a d&iacute;a contribuyen a sostener un sistema basado, por su naturaleza misma, en&nbsp;una guerra&nbsp;permanente contra los trabajadores y los pobres del mundo entero).</em></span></p><span style="font-size: 12pt; font-family: Verdana"><p>&laquo;No queremos luchas fratricidas, no queremos sangre, no queremos guerra&raquo;, dicen los timoratos. Y hablan en seguida de los horrores de la matanza: la sangre corriendo en abundancia, la atm&oacute;sfera cargada de espesos humos, el ruido ensordecedor de las armas de fuego; sangre, agon&iacute;a, muerte, incendio, &iexcl;qu&eacute; horror!</p><p>&iexcl;Qu&eacute; horror! En verdad, compa&ntilde;eros, nada tiene de agradable el espect&aacute;culo que ofrece la guerra; pero la guerra es necesaria. Es necesaria la guerra cuando hay algo que se opone a la conquista del bienestar.</p><p>Es horrible la guerra, cuesta muchas vidas, muchas l&aacute;grimas y muchos dolores; pero &iquest;qu&eacute; decir de la paz? &iquest;Qu&eacute; decir, compa&ntilde;eros, de la paz bajo el presente sistema de explotaci&oacute;n capitalista y de barbarie gubernamental? &iquest;Garantiza siquiera la vida esta paz?</p><p>Por horrible que sea la guerra, no sobrepasa en horror a la paz. La paz tiene sus v&iacute;ctimas, la paz es sombr&iacute;a; pero no porque la paz, por s&iacute; misma, sea mala, sino por el conjunto de circunstancias que la componen en la actualidad. Sin necesidad de que haya guerra, hay v&iacute;ctimas en tiempo de paz, y, seg&uacute;n las estad&iacute;sticas, las v&iacute;ctimas en tiempo de paz son m&aacute;s numerosas que las v&iacute;ctimas en tiempo de guerra.</p><p>Basta con leer todos los d&iacute;as los peri&oacute;dicos de informaci&oacute;n para convencerse de que es una verdad lo que digo. Ya es una mina que se desploma y aplasta a centenares o miles de trabajadores, o bien, un tren que descarrila y produce la muerte de los pasajeros; o un buque que se hunde y sepulta en el fondo del mar a muchas personas. La muerte esp&iacute;a al ser humano en todos los momentos de su existencia. El trabajador cae de los andamios y se despedaza el cuerpo. Otro, manejando una m&aacute;quina, se corta un brazo, una pierna y queda mutilado o muere. El n&uacute;mero de personas que mueren anualmente en virtud de cat&aacute;strofes mineras, ferroviarias, mar&iacute;timas y de otra naturaleza es verdaderamente alarmante. Los que mueren como consecuencia de incendios de teatros, hoteles y casas alcanzan una cifra desesperante cada a&ntilde;o.</p><p>Pero no es esto todo: las condiciones de insalubridad en que se efect&uacute;a el trabajo en las f&aacute;bricas y los talleres; lo fatigoso de las tareas; la incomodidad e insalubridad de las viviendas de los trabajadores &frac34;forzados a vivir en verdaderas zah&uacute;rdas&frac34;; la suciedad de los barrios obreros; la mala alimentaci&oacute;n que el trabajador pueda conseguir por los salarios miserables que gana; la adulteraci&oacute;n de los art&iacute;culos alimenticios; la inquietud en que vive el hombre de trabajo, que teme que de un momento a otro no podr&aacute; llevar pan a la familia; y el disgusto que produce el hecho de encontrarse bajo la influencia del polizonte, bajo la influencia de leyes b&aacute;rbaras dictadas por el est&uacute;pido ego&iacute;smo de las clases encumbradas, bajo la influencia de monigotes descerebrados que la hacen de autoridad; todo ello: insalubridad, mala alimentaci&oacute;n, trabajo fatigoso, inquietud por el porvenir, disgusto del presente, minan la salud de las clases pobres, engendran enfermedades espantosas como la tisis, el tifo y otras que diezman a los desheredados y cuyos estragos alcanzan a todos: a hombres, a mujeres, ancianos y ni&ntilde;os. Lo que no ocurre con la guerra, en la que es raro el caso del atropello a los ancianos, a las mujeres y a los ni&ntilde;os, a no ser que se trate de un tirano bestial &frac34;como Porfirio D&iacute;az&frac34;, para quien no hay en esta vida criatura respetable. El tigre hinca los colmillos indistintamente en las carnes de un viejo, de una mujer o de un ni&ntilde;o.</p><p>Todas estas calamidades, que sufre la humanidad en tiempo de paz son el resultado de la impotencia del gobierno y de la ley para hacer la felicidad de los pueblos por la sencilla raz&oacute;n de que tanto el gobierno como la ley no son otra cosa que los guardianes del capital, y el capital es nuestra cadena com&uacute;n. El capital quiere ganancias y, por lo tanto, no se preocupa de la vida humana. El due&ntilde;o de una mina no se preocupa porque el lugar de trabajo ofrezca riesgos para la vida de los obreros; no hace las obras necesarias para que el trabajo se efect&uacute;e en la mina en condiciones de seguridad que garanticen la vida de los mineros. Por eso se desploman las minas, ocurren explosiones, los obreros se desprenden de los elevadores y hay otros muchos siniestros. El capitalista tendr&iacute;a que ganar menos si protegiese la vida de sus operarios, y prefiere que &eacute;stos revienten en una cat&aacute;strofe; que las viudas y los hu&eacute;rfanos perezcan de hambre o se prostituyan para poder vivir, a gastar algunas sumas en favor de los que con su trabajo lo enriquecen, de los que con su sacrificio lo hacen feliz.</p><p>Igual cosa puede decirse de los desastres ferrocarrileros y mar&iacute;timos. El mal material de que est&aacute;n construidos los barcos, los coches y las locomotoras, para obtener todo eso al menor costo posible, y el deterioro que se opera en ellos con el uso; el hecho de que las compa&ntilde;&iacute;as tienen que usarlo todo hasta su m&aacute;ximum de duraci&oacute;n para gastar menos, a&ntilde;adi&eacute;ndose a todo esto el mal estado de las v&iacute;as, que hay que componer lo menos posible para sacar mayores utilidades, hacen que la inseguridad sea efectiva e inminentes las cat&aacute;strofes.</p><p>La ganancia que quiere el capital es, tambi&eacute;n, la causa de que el trabajado en las f&aacute;bricas y talleres se haga en condiciones de insalubridad manifiesta. EL capitalista tendr&iacute;a que gastar dinero para que las condiciones higi&eacute;nicas de los lugares de trabajo fueran buenas, y es precisamente lo que no quiere. La salud y la vida de los trabajadores no entran en los c&aacute;lculos de los capitalistas. Ganar dinero, no importa c&oacute;mo, es la divisa de los se&ntilde;ores burgueses.</p><p>La miseria, por s&iacute; sola, es m&aacute;s horrible que la guerra, y causa m&aacute;s estragos que ella. El n&uacute;mero de ni&ntilde;os que mueren cada a&ntilde;o es fabuloso; el n&uacute;mero de tuberculosos que mueren cada a&ntilde;o, es, igualmente, admirable. Esos fallecimientos se deben a la miseria, y la miseria es el producto del sistema capitalista.</p><p>&iquest;Por qu&eacute; temer a la guerra? Si se tiene que morir aplastado por la tiran&iacute;a capitalista y gubernamental en tiempo de paz, &iquest;por qu&eacute; no morir mejor combatiendo lo que nos aplasta? Es menos espantoso que se derrame sangre que conquista la libertad y el bienestar, que contin&uacute;e derram&aacute;ndose bajo el actual sistema pol&iacute;tico y social en provecho de nuestros explotadores y tiranos.</p><p>Adem&aacute;s, la guerra no produce tantas v&iacute;ctimas como la paz bajo el actual sistema. El n&uacute;mero de personas que resultan muertas en una batalla o en un encuentro es reducid&iacute;simo en comparaci&oacute;n con el n&uacute;mero de hombres que han entrado en juego por ambas partes combatientes; y si fuera posible que toda una naci&oacute;n estuviese en revoluci&oacute;n, si ese estado de guerra durase un a&ntilde;o, al final de ese tiempo se ver&iacute;a que, por las dificultades que hab&iacute;a tenido el capitalismo para explotar a los trabajadores por hallarse la mayor parte de &eacute;stos con las armas en la mano, el n&uacute;mero de defunciones hab&iacute;a decrecido, o al menos hab&iacute;a sido igual al de los a&ntilde;os pasados en paz. Esto ha podido comprobarse en pa&iacute;ses que han estado en revoluci&oacute;n. Los trabajos se suspenden por el estado de guerra; los trabajadores cambian el malsano g&eacute;nero de vida de la f&aacute;brica, del taller o de la mina, por la vida sana al aire libre, comiendo carne en abundancia, haciendo saludable ejercicio, y, sobre todo, teniendo reanimado el esp&iacute;ritu con la esperanza de cambiar de condici&oacute;n, o simplemente satisfechos de levantar el rostro y de sentirse libres enfrente de sus amos espantados.</p><p>Es mejor morir atravesado por una bala defendiendo su derecho y el bienestar de sus hermanos, que perecer aplastado, como un gusano, bajo los escombros de la mina, o triturado por la maquinaria, o en una agon&iacute;a penosa y lenta en un rinc&oacute;n de la negra covacha.</p><p>Gritemos con todas nuestras fuerzas: &iexcl;Viva la revoluci&oacute;n! &iexcl;Muera la paz capitalista!</p><p>Ricardo Flores Mag&oacute;n</p><p><em>Regeneraci&oacute;n</em>, 17 de diciembre de 1910</p></span>]]></description><pubDate>Fri, 15 Sep 2006 08:40:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
